Claudia Sheinbaum sostuvo una llamada “muy positiva” con Donald Trump para reforzar la relación comercial y abordar temas pendientes entre México y EE. UU.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, informó que sostuvo una conversación telefónica con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en la que ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de reforzar la relación bilateral en materia económica y comercial. La llamada, calificada por Sheinbaum como “muy positiva”, representa un intento por mantener el diálogo activo entre ambos países pese a las tensiones recientes.
A través de su cuenta oficial en la red social X (@Claudiashein), Sheinbaum dio a conocer que, como parte de los acuerdos alcanzados, se establecerá una línea de trabajo conjunta entre los titulares de Hacienda y Tesoro, así como de Economía y Comercio de ambos países. El objetivo principal es continuar con la búsqueda de mecanismos que permitan mejorar el balance comercial y atender los temas que han quedado pendientes en la agenda binacional.
“Tuve una conversación muy positiva con el presidente Trump; acordamos que los secretarios de Hacienda y Tesoro, así como de Economía y Comercio, seguirán trabajando en los próximos días en alternativas para mejorar nuestro balance comercial y avanzar en los temas pendientes para beneficio de ambos países”, escribió la presidenta.
La comunicación se dio en medio de un contexto complejo, derivado de las recientes declaraciones de Donald Trump en torno al Tratado de Aguas de 1944 y sus exigencias respecto al cumplimiento de México con la entrega de agua a Texas. A pesar de estas diferencias, Sheinbaum ha mantenido una postura abierta al diálogo técnico y diplomático, resaltando que la nación mexicana atraviesa una etapa crítica de sequía que ha dificultado el cumplimiento de ciertos compromisos internacionales.
El acuerdo para reactivar los canales de cooperación comercial marca un nuevo intento por mantener relaciones estables con la administración estadounidense, aún en escenarios de tensión. Tanto México como Estados Unidos enfrentan desafíos compartidos en la frontera y el comercio, por lo que el fortalecimiento del entendimiento bilateral se vuelve crucial para ambos gobiernos en esta etapa.