China controla el 74% de las exportaciones mundiales de baterías y lidera la producción de minerales clave como litio, grafito y cobalto.

Un reciente análisis de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA, por sus siglas en inglés) revela el dominio casi absoluto de China en el comercio mundial de baterías, así como en la cadena de suministro de los minerales esenciales para su fabricación. De acuerdo con el estudio, en 2023 el 74% de todas las exportaciones globales de baterías provinieron del gigante asiático.
Este liderazgo no se limita al volumen comercial, sino también al valor económico de la producción. China concentra el 85% de la capacidad mundial de producción de celdas de batería, una cifra que refleja su papel central en una industria clave para el desarrollo de tecnologías limpias, vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos.
Durante el mismo año, el país asiático importó alrededor de 12 millones de toneladas de minerales estratégicos relacionados con esta industria, mientras que exportó cerca de 11 millones. Esta balanza comercial destaca no solo su capacidad productiva, sino también su papel como procesador y redistribuidor de materias primas en el mercado global.
En cuanto a minerales específicos, China produjo el 18% del litio mundial, un componente fundamental para la fabricación de baterías recargables. Además, mantiene un control impresionante sobre otros elementos críticos: más del 90% de la producción mundial de grafito, y más del 50% del cobalto, minerales indispensables para el desarrollo de baterías de alto rendimiento.
Estos datos subrayan el rol estratégico de China en la transición energética global, al tiempo que plantean desafíos para otras economías interesadas en reducir su dependencia de esta potencia asiática en sectores tecnológicos clave.