Sheinbaum adelantó que es muy probable que se reúna con Donald Trump en Canadá para abordar el tema migratorio previo a las reuniones del G7.

Durante la conferencia matutina de este jueves, la presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que existe una alta probabilidad de sostener una reunión bilateral con el expresidente estadounidense Donald Trump en Canadá, justo antes de que inicien las actividades del Grupo de los Siete (G7). La mandataria señaló que la confirmación oficial se dará a conocer durante la tarde del mismo día, aunque todos los indicios apuntan a que dicho encuentro tendrá lugar.
Detalló que su salida hacia Canadá está programada para el lunes por la mañana, con retorno previsto el martes por la noche, dejando claro su intención de estar presente en la siguiente Mañanera. Asimismo, explicó que la integración de su equipo de trabajo dependerá de los funcionarios que acompañen a Trump, de manera que puedan asistir las contrapartes correspondientes dentro del gabinete mexicano.
Respecto a la agenda internacional, Sheinbaum reiteró su agradecimiento al primer ministro canadiense por la invitación extendida a México para participar en las reuniones del G7, destacando los lazos de amistad y cooperación que unen a ambos países. En ese contexto, adelantó que aprovechará la oportunidad para dialogar con otros jefes de Estado que participarán en esta cumbre de alto nivel, aunque aún no se han revelado qué mandatarios buscarán encuentros con la presidenta mexicana.
Uno de los temas centrales en el posible encuentro con Trump será el fenómeno migratorio y el trato que reciben los mexicanos en territorio estadounidense. Sheinbaum relató que ya ha entablado conversaciones con Christopher Landau, exembajador de Estados Unidos en México, abordando directamente la importancia de la comunidad mexicana en el país vecino, especialmente de aquellos trabajadores que, pese a no contar con papeles, contribuyen de forma sustancial a la vida económica y social de esa nación.
La mandataria subrayó que expresó su firme desacuerdo con el trato injusto y las prácticas racistas que persisten en contra de ciudadanos mexicanos en Estados Unidos. Según dijo, estos connacionales son personas honestas que trabajan todos los días, aportan con sus impuestos y forman parte integral del tejido social estadounidense. Por ello, la presidenta dejó claro que este será un punto de discusión esencial en caso de concretarse la reunión con Trump.
El posible encuentro entre ambos líderes se da en un contexto delicado, marcado por tensiones migratorias y protestas recientes en diversas ciudades de Estados Unidos. En ese sentido, la participación de México en el G7 no sólo representa una oportunidad para el diálogo internacional, sino también un espacio clave para fortalecer las relaciones diplomáticas bilaterales.