Julio traerá varios fenómenos astronómicos visibles desde México, como la Luna del Ciervo, Mercurio en elongación, luna nueva y una lluvia de estrellas: las Delta Acuáridas.

El mes de julio será especialmente atractivo para los amantes de la astronomía, ya que se podrán observar una serie de fenómenos astronómicos desde México que ofrecerán cielos espectaculares, ideales tanto para observación a simple vista como para quienes practican la astrofotografía.
El primero de estos eventos llegará el 4 de julio, cuando Mercurio alcance su elongación oriental, colocándose a 25.9 grados del Sol desde nuestra perspectiva en la Tierra. Este es el mejor momento del año para observar el pequeño planeta, que aparecerá como una estrella brillante en el cielo vespertino, justo después del atardecer. Para localizarlo, se recomienda mirar hacia el oeste; aunque puede verse a simple vista, el uso de binoculares o telescopios mejora notablemente la experiencia.
El 10 de julio, la Luna alcanzará su fase llena a las 8:38 UTC, en lo que se conoce como la Luna del Ciervo. Este nombre proviene de las antiguas tribus nativas americanas, quienes notaban que en esta época del año los ciervos machos comenzaban a desarrollar nuevos cuernos. Será un buen momento para observar nuestro satélite natural en todo su esplendor.
Más adelante, el 24 de julio, se dará la fase de Luna nueva, lo que dejará el cielo completamente oscuro durante la noche. Esta ausencia de luz lunar crea condiciones óptimas para observar cúmulos estelares, nebulosas y galaxias, especialmente si se viaja a zonas alejadas de la contaminación lumínica. También es un momento ideal para practicar la astrofotografía o hacer sesiones de observación con telescopios.
Finalmente, las noches del 28 y 29 de julio se podrá disfrutar de la lluvia de estrellas Delta Acuáridas, uno de los eventos más esperados del mes. Esta lluvia tiene su origen en los restos de los cometas Marsden y Kracht, y aunque su punto radiante se encuentra en la constelación de Acuario, los meteoros pueden verse en distintas partes del cielo. En condiciones ideales, podrían observarse hasta 20 meteoros por hora. La Luna estará en fase creciente y se ocultará temprano, dejando un cielo lo suficientemente oscuro para apreciar el fenómeno.
Julio será, sin duda, un mes para mirar al cielo y maravillarse con la belleza del universo.