Donald Trump lanzó una amenaza contra Elon Musk, insinuando una posible deportación, tras la fuerte crítica del empresario al nuevo proyecto de ley fiscal promovido por el expresidente.

La tensión entre el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el empresario Elon Musk alcanzó un nuevo punto este lunes, luego de que Trump sugiriera públicamente la posibilidad de deportar a Musk a Sudáfrica, su país de nacimiento. Esto, en respuesta a la fuerte oposición que Musk ha expresado hacia la denominada “Big, Beautiful Bill”, un amplio proyecto de ley fiscal y presupuestaria impulsado por el exmandatario.
Los comentarios de Trump ocurrieron durante una entrevista el 1 de julio, en la que afirmó que podría ordenar al Departamento de Eficiencia Gubernamental (DODGE) —una dependencia federal anteriormente dirigida por Musk— revisar a fondo los multimillonarios contratos federales que sus empresas mantienen con el gobierno. «¿Sabes qué es DOGE? DOGE es el monstruo que podría tener que volver y devorar a Elon», dijo en tono irónico.
El conflicto se agudizó después de que el Senado aprobara por escaso margen una votación de procedimiento para avanzar en el debate de la polémica ley. Musk, a través de publicaciones en redes sociales, advirtió que utilizará sus recursos para lanzar campañas primarias contra los legisladores republicanos que respalden el proyecto. Además, anunció que considera fundar un nuevo movimiento político bajo el nombre de “Partido América”, que según dijo, buscaría representar una alternativa populista a los partidos tradicionales.
Entre sus argumentos, Musk señala que la “Big, Beautiful Bill” incrementaría la deuda nacional en 3.3 billones de dólares en la próxima década. Sin embargo, Trump sostiene que la oposición del empresario se debe a que la iniciativa eliminaría programas de incentivos creados durante la administración de Joe Biden, como los créditos fiscales para la compra de vehículos eléctricos, de los cuales se benefician las empresas de Musk.
En su cuenta de Twitter, Musk advirtió que si se aprueba el proyecto, el “Partido América” se formará inmediatamente después, subrayando su intención de desafiar el actual sistema político estadounidense y promover una nueva plataforma electoral para las elecciones intermedias.