Trump propuso imponer un arancel del 200 % a medicamentos importados para fortalecer la industria farmacéutica de EE.UU., aunque expertos advierten que la medida podría provocar escasez y aumento de precios.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó este martes una nueva amenaza comercial al advertir que impondrá aranceles de hasta 200 % a los productos farmacéuticos importados, como parte de una estrategia para fortalecer la producción nacional de medicamentos. El anuncio se dio durante una reunión con su gabinete, en la que dijo que su administración dará entre un año y un año y medio a las farmacéuticas para reorganizar su cadena de suministro antes de aplicar la medida.
“Vamos a darles a las personas aproximadamente un año, un año y medio para que se adecúen, y después se les aplicarán aranceles si tienen que importar medicamentos y otros artículos farmacéuticos. Se les aplicarán aranceles muy altos, del 200 %”, declaró el mandatario republicano.
Aunque durante su primer mandato Trump había eximido a los medicamentos de aranceles, en su actual administración ha retomado con fuerza el discurso de independencia farmacéutica. Desde mediados de abril, el Gobierno estadounidense inició una investigación formal sobre la cadena de importación de fármacos, justificando que la dependencia de otros países representa un riesgo para la seguridad nacional.
La postura de Trump se basa en que Estados Unidos necesita recuperar su soberanía en la producción médica, especialmente después de las vulnerabilidades expuestas durante la pandemia de COVID-19. Aunque varias compañías ya habían anunciado la expansión de sus plantas dentro del país, muchas de estas decisiones se tomaron antes de que Trump asumiera nuevamente la presidencia en enero de 2025.
Impactos económicos y advertencias de expertos
Pese a los argumentos de seguridad nacional, analistas y especialistas del sector salud han alertado sobre los riesgos que esta política podría generar, particularmente en los precios y la disponibilidad de medicamentos. De aplicarse los aranceles, los costos adicionales impactarían directamente en los medicamentos genéricos, que constituyen la mayor parte de las recetas médicas en Estados Unidos.
Los fabricantes de genéricos, que operan con márgenes más ajustados, podrían enfrentar serias dificultades para absorber el aumento de los costos arancelarios, lo que derivaría en una posible reducción de la oferta o incluso desabasto. En cuanto a los medicamentos de marca, los expertos prevén aumentos en los precios al consumidor y mayores primas de seguros médicos.
Contradicción con sus propias políticas
La propuesta también podría contradecir el discurso del propio Trump, quien ha prometido repetidamente reducir los costos de los medicamentos para los estadounidenses. Este mismo año firmó dos decretos ejecutivos con los que busca frenar las prácticas “irrazonables o discriminatorias” de gobiernos extranjeros que negocian precios bajos con farmacéuticas, generando que EE.UU. cargue con los precios más altos del mercado global.
Uno de los decretos establece que los pacientes estadounidenses no deben seguir subsidiando medicamentos en otros países, mientras que otro promueve una “igualdad en precios internacionales” como una forma de presión para renegociar tarifas con las compañías.
Sin embargo, los nuevos aranceles podrían tener el efecto contrario: elevar aún más los costos en el mercado interno y dificultar el acceso a tratamientos, particularmente para las clases media y baja.
La iniciativa, aún sin aplicación concreta, abre un nuevo frente de tensión en el comercio internacional, particularmente con países como India, China y México, que figuran entre los principales exportadores de medicamentos y materias primas farmacéuticas hacia Estados Unidos.