La residencia de Bad Bunny en San Juan podría generar hasta 200 millones de dólares y atraer a 600 mil visitantes, reactivando turismo y reservas hoteleras en temporada baja.

Puerto Rico se prepara para un notable repunte económico gracias a la residencia de conciertos que Bad Bunny inicia este viernes en el Coliseo de San Juan. El artista puertorriqueño, cuyo nombre real es Benito Antonio Martínez Ocasio, ofrecerá 30 espectáculos durante los próximos dos meses, en una temporada típicamente baja para el turismo en la isla. Sin embargo, la presencia del “Conejo Malo” está revirtiendo esa tendencia, atrayendo a miles de fanáticos de todo el mundo y provocando un auge en la industria hotelera y aérea local.
De acuerdo con Discover Puerto Rico, la agencia de promoción turística, se estima que este evento podría dejar un impacto económico cercano a los 200 millones de dólares, aunque advierten que la cifra es conservadora, pues se basa únicamente en reservas de hotel hechas a través del promotor oficial. La verdadera magnitud del fenómeno podría ser mucho mayor, considerando a quienes gestionan sus viajes por cuenta propia.
Se calcula que alrededor de 600 mil personas llegarán a la isla motivadas por los conciertos, una cifra que duplica el promedio habitual de visitantes en esta época del año. La demanda fue tal que las reservaciones comenzaron seis meses antes del inicio de la serie, cuando normalmente se hacen con apenas dos meses de antelación, debido a las condiciones climáticas tropicales que suelen disuadir a los viajeros.
El resultado ha sido un crecimiento del 70 % en la ocupación hotelera durante julio y agosto, y un incremento del 20 % en las reservas de septiembre, en comparación con el año pasado. Las búsquedas de vuelos hacia Puerto Rico aumentaron un 12 % y las tarifas aéreas se encarecieron un 14 %, siendo Nueva York, Florida y California los estados con más interés en viajar a la isla.
JetBlue, la aerolínea más importante de Puerto Rico, aprovechó la ocasión para sumarse como patrocinador oficial de la residencia, una jugada estratégica que podría ayudar a la compañía a remontar las proyecciones de baja demanda para el resto del año.
Las entradas para la residencia, titulada “No Me Quiero Ir De Aquí”, se agotaron rápidamente tras su anuncio en enero. No obstante, aún pueden encontrarse en plataformas de reventa como StubHub, con precios que oscilan entre los 300 y los 5.000 dólares, reflejando la magnitud del fenómeno. Cada espectáculo se realiza en el Coliseo de Puerto Rico, con una capacidad de 18.500 personas, y la última función está prevista para el 14 de septiembre.
Este evento no solo representa un hito en la carrera de Bad Bunny, sino también una oportunidad histórica para el desarrollo económico de Puerto Rico, que años atrás enfrentó una de las bancarrotas gubernamentales más grandes de EE.UU. Ahora, con la música como catalizador, la isla vuelve a colocarse en el centro del mapa turístico global.