El gobierno mexicano defendió el traslado de operaciones de carga al AIFA como parte de una estrategia para reducir la saturación del AICM y garantizar la seguridad aeronáutica.

El gobierno federal respondió a las advertencias del Departamento de Transporte de Estados Unidos, que amenazó con rechazar vuelos provenientes de México si no se atienden sus preocupaciones sobre la reubicación de operaciones aéreas. En un comunicado, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) aseguró que se han tomado medidas concretas para mejorar el sistema aeroportuario del Valle de México, destacando que el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) ha sido clave en ese proceso.
Según la SICT, el traslado de operaciones de carga al AIFA, la reducción programada de vuelos en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y la modernización de la infraestructura metropolitana han dado resultados positivos. Entre ellos, una reducción del 22% en el tiempo de ocupación en pista, una disminución del 83% en tiempos de espera en migración y un aumento del 69% en la eficiencia de los filtros de seguridad. Además, México se posicionó en el tercer lugar mundial en puntualidad aeroportuaria gracias a una menor saturación y procesos más ágiles.
El comunicado también detalló una inversión de 8 mil millones de pesos para conservar y rehabilitar pistas, calles de rodaje y terminales, lo que ha permitido una redistribución efectiva de los vuelos. En términos de carga, se reportó un incremento del 161% en el número de aerolíneas de carga, al pasar de 18 a 47 entre 2022 y 2025. Asimismo, se han transportado más de 843 mil toneladas de mercancías entre febrero de 2023 y julio de 2025, superando ampliamente las 250 mil toneladas anuales que se manejaban anteriormente en el AICM.
La respuesta mexicana llega luego de que el secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, advirtiera que su país podría comenzar a rechazar solicitudes de vuelos mexicanos debido a lo que calificó como un incumplimiento del acuerdo aéreo bilateral firmado entre ambas naciones. Además, el Departamento de Transporte estadounidense propuso retirar la inmunidad antimonopolio de la alianza entre Delta Air Lines y Aeroméxico, argumentando afectaciones a la competencia y sobrecostos millonarios por la reubicación forzada de operaciones.
Ante esto, el gobierno de México enfatizó que el AIFA cuenta con infraestructura moderna, disponibilidad total de franjas horarias (slots), conectividad terrestre estratégica y coordinación con autoridades federales, estatales y municipales para garantizar la seguridad pública y logística de sus operaciones. Finalmente, reiteró su disposición para mantener la cooperación con todos los actores del sector aéreo y asegurar que las decisiones implementadas beneficien tanto a los pasajeros como a la industria.