Autoridades en Veracruz investigan si el asesinato de la maestra Irma Hernández está relacionado con una rivalidad criminal por extorsión a taxistas

Las autoridades federales y la Fiscalía de Veracruz analizan una línea de investigación que apunta a una violenta disputa entre el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Grupo Sombra, brazo del Cártel del Golfo, por el control del cobro de piso en la entidad. Esta pugna incluye actividades económicas como el transporte público, donde los taxistas se han convertido en blanco de extorsiones.
El caso que ha puesto en evidencia esta guerra criminal es el asesinato de la maestra jubilada Irma Hernández, quien trabajaba como taxista. De acuerdo con las indagatorias, la víctima habría sido acusada de pagar cuotas al grupo equivocado, presuntamente al CJNG, lo que habría provocado que integrantes del Grupo Sombra la privaran de la libertad.
Su desaparición fue reportada el 18 de julio y, dos días después, comenzó a circular un video en redes sociales en el que se ve a la maestra arrodillada, rodeada por 12 hombres armados con el rostro cubierto. En la grabación, fue obligada a pedir a sus compañeros taxistas que pagaran el derecho de piso a la Mafia Veracruzana, célula vinculada al Grupo Sombra.
El 24 de julio, la Fiscalía estatal confirmó el hallazgo del cuerpo de Irma con huellas de violencia en un rancho de la comunidad Tepetzintlilla, en Álamo Temapache, utilizado como refugio por el grupo Fuerzas Especiales Grupo Sombra – Cártel Mafia Veracruzana (FEGS-CMV).
Un día después, fueron detenidos tres presuntos responsables: José Eduardo Vega Ayala, alias “Gaston” o “Águila”; Víctor Manuel Soto Reyes, alias “Cholo” o “Moyo”; y Jeana Paola Macías Solís, señalada por sus vínculos con Abisai Martínez, identificado como “02”, encargado del cobro de piso y distribución de droga en la zona.
La fiscalía identificó a alias “Tauro” como jefe de sicarios en Álamo Temapache y presunto líder operativo del FEGS-CMV, responsable del cobro de extorsiones a taxistas. Además, se investiga la posible implicación de la hija de la víctima.
El caso refleja la gravedad de la crisis de seguridad en Veracruz, donde la extorsión y el cobro de piso se han disparado, especialmente en la zona norte. Estas prácticas criminales se suman al robo de combustible y tráfico de drogas, delitos por los que los grupos armados han sometido a autoridades municipales mediante amenazas, ataques y homicidios.
El Grupo Sombra, una escisión del Cártel del Golfo, se ha consolidado como la organización más poderosa en la región. Mientras que en años anteriores su presencia se limitaba a dos municipios del extremo norte, hoy opera en al menos 50 localidades, bajo distintos nombres, entre ellos “Fuerzas Especiales Grupo Sombra” y “Mafia Veracruzana”, esta última señalada por el asesinato de Irma Hernández.