El próximo 30 de julio, desde México será posible observar juntas dos lluvias de meteoros: Delta Acuáridas del Sur y Alfa Capricórnidas, alcanzando su punto máximo entre medianoche y madrugada.

El miércoles 30 de julio el cielo mexicano ofrecerá un espectáculo astronómico poco común: la simultaneidad del punto máximo de dos lluvias de meteoros, las Delta Acuáridas del Sur y las Alfa Capricórnidas. Ambas son visibles sin necesidad de equipo especial y se podrán admirar a simple vista si el cielo está despejado.
Según el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE), las Delta Acuáridas provenienen del cometa 96P/Machholz y podrían alcanzar hasta 25 meteoros por hora, con radiante en la constelación de Acuario. Por su parte, las Alfa Capricórnidas, asociadas al cometa 169P/NEAT y con radiante en Capricornio, ofrecen una menor frecuencia —alrededor de 3 a 5 meteoros por hora— pero se destacan por producir bolas de fuego brillantes.
La mejor ventana para observar ambas lluvias será desde la medianoche hasta la madrugada del 30 al 31 de julio, dirigiendo la vista hacia el sector sureste del cielo. Los observadores en áreas rurales o zonas con poca contaminación lumínica serán los más beneficiados, pues se recomienda permitir que la vista se adapte a la oscuridad durante al menos 20 minutos antes de mirar.
Además, este año la fase lunar es menguante, lo que no interferirá con la visibilidad de los meteoros. No es necesario usar telescopios o binoculares; oculares ampliares podrían ayudar a disfrutar del fenómeno complementario como parte de la experiencia celeste. Paciencia y un lugar abierto son clave.
Se aconseja evitar ciudades iluminadas, alejarse de obstáculos altos y, en caso de mal clima o nubes, intentar la observación en noches cercanas ya que ambas lluvias estarán activas hasta mediados de agosto.