Tras la suba del dólar en julio, bancos y fintech ajustaron tasas de plazo fijo. Las diferencias entre entidades pueden superar $12.000 en un mes por cada millón invertido.

Durante julio, el mercado de depósitos a plazo fijo en Argentina estuvo marcado por una fuerte competencia entre bancos tradicionales, entidades regionales y fintech, impulsada por la suba del dólar oficial del 13,6% en el mes. Este contexto llevó a ajustes en las tasas de interés a 30 días, lo que generó importantes diferencias de rendimiento para quienes buscan preservar el valor de sus ahorros.
Las tasas nominales anuales (TNA) ofrecidas por las principales entidades oscilaron entre el 29% y el 36,5%, siendo las entidades digitales o de menor alcance nacional las que ofrecieron los rendimientos más altos. Por ejemplo, Banco CMF S.A. se posicionó en la cima con una TNA del 36,5% y una tasa efectiva mensual (TEM) del 3%, lo que deja un resultado de $1.030.000 tras 30 días por un depósito inicial de $1 millón. En contraste, bancos como la Provincia de Buenos Aires mantuvieron tasas del 29% (2,38% TEM), generando rendimientos cercanos a $1.023.835,62.
La diferencia entre las ofertas más bajas y más altas puede superar los $12.000 en un solo mes, una brecha significativa para ahorristas que buscan maximizar retornos a corto plazo. Sin embargo, incluso la mejor tasa mensual disponible quedó por debajo del incremento del dólar oficial en julio, lo que implica que, en términos de poder adquisitivo medido en moneda extranjera, los plazos fijos no lograron compensar la devaluación.
El análisis también revela que algunos bancos ajustaron agresivamente sus tasas, como Banco Galicia, que pasó de una TNA del 31% a 35%, y Banco Macro, que la elevó a 33,5%. Otros mantuvieron sus valores sin cambios, priorizando la fidelización de clientes actuales por sobre la captación masiva de nuevos fondos. En el segmento digital, propuestas como Reba (36% TNA) y Banco Bica (35% TNA) destacan por buscar posicionarse como alternativas rentables frente a la banca tradicional.
La inflación de junio y las estimaciones privadas para julio continúan siendo un desafío para los ahorristas, ya que sólo las tasas más elevadas logran igualar o superar parcialmente el ritmo de aumento de precios. Así, la elección del banco o fintech para un plazo fijo se ha vuelto más estratégica, considerando no solo la tasa nominal, sino también el contexto macroeconómico y la necesidad de proteger el poder de compra frente al avance del dólar y la inflación.