Liverpool rindió un emotivo homenaje a Diogo Jota en Anfield tras su fallecimiento, con minutos de silencio, cantos, pancartas, y la decisión de retirar su dorsal 20 en todos los equipos.

El estadio Anfield se llenó de emociones la tarde de este viernes, cuando el Liverpool rindió un sentido homenaje a su delantero portugués Diogo Jota, quien falleció el mes pasado en un trágico accidente automovilístico junto a su hermano André Silva. El tributo tuvo lugar previo al inicio de la temporada 2025–2026 de la Premier League.
Antes del pitazo inicial, los jugadores del equipo se formaron tomados del brazo, con la cabeza agachada, mientras el estadio guardaba un respetuoso minuto de silencio. En las gradas, miles de aficionados mostraban pancartas con mensajes como “Descansa en paz, Diogo Jota y André Silva, nunca caminarán solos”, en alusión al himno del club, que se entonó con fuerza entre lágrimas.
Mohamed Salah, notablemente conmovido, cubrió su rostro con las manos mientras la afición entonaba “You’ll Never Walk Alone”. La emoción invadió a jugadores, cuerpo técnico y público por igual, en uno de los momentos más solemnes y significativos vividos en Anfield en los últimos años.
El entrenador Arne Slot declaró que el equipo ha estado enfrentando un proceso emocional complejo, y aunque no ha sido fácil, la plantilla ha mostrado unidad y fortaleza. “Fue muy duro pensar en volver a jugar sin él, pero lo llevaremos siempre con nosotros”, expresó.
Como parte del homenaje, el club anunció que el dorsal número 20, que portaba Jota, será retirado de manera definitiva en todos los equipos del Liverpool, incluyendo el primer equipo masculino, el equipo femenino y la academia juvenil.
Durante el partido contra el Bournemouth, en el minuto 20 con 20 segundos, el estadio entero se puso de pie para rendir tributo. Aplausos y el canto del nombre de Jota resonaron en cada rincón de Anfield, acompañados por la canción “Bad Moon Rising” de Creedence Clearwater Revival, una de sus favoritas.
La despedida de Diogo Jota fue, más que una ceremonia, una muestra de lo que significa pertenecer a una comunidad futbolística que no olvida a sus figuras. Con respeto, cariño y unidad, Liverpool volvió a demostrar que sus ídolos no caminan solos.