Arqueólogos hallaron en Bolivia el templo Palaspata, vinculado a Tiwanaku, sociedad preincaica que desapareció hacia el año 1000 d.C., revelando pistas sobre su expansión e influencia regional.

Un equipo de arqueólogos anunció el hallazgo de un antiguo templo ceremonial en el municipio de Caracollo, Bolivia, a unos 210 kilómetros al sur de Tiwanaku, la capital de la sociedad andina homónima que desapareció alrededor del año 1000 d.C.
El sitio, denominado Palaspata, fue identificado gracias a la observación de estructuras de arenisca roja visibles en superficie. Posteriores exploraciones a pie y con drones permitieron detectar su extensión: 125 metros de largo por 145 de ancho, dimensiones comparables al tamaño de una manzana urbana, con 15 recintos alrededor de un patio central.
El Dr. José Capriles, arqueólogo boliviano y profesor asociado en la Universidad Estatal de Pensilvania, explicó que el templo presenta características propias de Tiwanaku, como la plataforma escalonada y el patio hundido. Estos elementos son comunes en edificaciones situadas en el lago Titicaca, pero resultan extraordinarios en una zona tan alejada de la capital.

El complejo incluye una entrada principal orientada al oeste, alineada con el equinoccio solar, lo que refuerza su papel religioso. Hallazgos de cerámica típica, como los vasos keru, sugieren que el espacio pudo usarse para ceremonias, reuniones y festividades con bebidas alcohólicas derivadas del maíz.

Según los investigadores, la ubicación del templo fue estratégica: conectaba rutas comerciales entre el altiplano y otras regiones andinas, posiblemente funcionando como un puesto de control que combinaba influencia económica, política y religiosa.
El descubrimiento también plantea nuevas preguntas sobre la expansión de Tiwanaku, considerada una formación estatal primaria que desarrolló una organización social compleja sin influencias externas. Se sabe que la civilización dependía del comercio con caravanas de llamas y que sus comunidades estaban distribuidas en lo que hoy es Bolivia, Perú, Chile y Argentina.
El hallazgo fue publicado el 24 de junio en la revista Antiquity, donde los autores destacan que Palaspata podría reconfigurar el entendimiento sobre los límites e interacciones de la sociedad Tiwanaku antes de su colapso, atribuido por algunos a sequías prolongadas o crisis internas.