Israel inició la ofensiva en Ciudad de Gaza, convocando a 60 mil reservistas. Militares advierten desgaste y riesgo para rehenes en medio de una creciente crisis humanitaria.

Las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) comenzaron este miércoles una operación militar a gran escala en la Ciudad de Gaza, considerada uno de los últimos bastiones de Hamas en el norte del enclave.
El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó a las tropas acelerar la toma de control, a pesar de que el plan inicial contemplaba un plazo de cinco meses o más. La ofensiva implica el llamado de 60 mil reservistas y la extensión del servicio de otros 20 mil soldados, una medida que ha generado críticas internas e internacionales por el riesgo de agravar la crisis humanitaria y poner en peligro a los rehenes aún retenidos.
El jefe del Estado Mayor, teniente general Eyal Zamir, advirtió al gabinete sobre el desgaste y agotamiento de las tropas tras casi dos años de guerra, la más larga en la historia del país. Sin embargo, sus alertas fueron minimizadas por el Gobierno, que insiste en la derrota de Hamas como objetivo principal.
Una encuesta de la Universidad Hebrea reveló que el 40 % de los soldados están menos motivados para servir, mientras que organizaciones de reservistas han mostrado resistencia a nuevas convocatorias. El debate sobre la incorporación de hombres ultraortodoxos al ejército también ha avivado tensiones políticas en plena guerra.
En el terreno, las fuerzas israelíes avanzan hacia la Ciudad de Gaza, donde viven más de un millón de personas, muchas ya desplazadas. Organismos internacionales advierten que la ofensiva podría empeorar una “hambruna causada por el hombre”, según Philippe Lazzarini, jefe de la UNRWA, quien reportó que uno de cada tres niños en Gaza sufre desnutrición.
Netanyahu, que prometió en 2024 que los combates intensos concluirían en semanas, ahora sostiene que esta nueva operación es la vía más rápida para cerrar el conflicto. Sin embargo, líderes militares retirados como el exjefe Dan Halutz califican el plan de “irreflexivo”, anticipando que no todos los reservistas responderán al llamado.