Kenia López Rabadán asumió la presidencia del Congreso tras un retraso impulsado por Morena, consolidando al PAN como segunda fuerza política en la Cámara de Diputados.

La legisladora panista Kenia López Rabadán rindió protesta este martes como presidenta de la Cámara de Diputados y del Congreso de la Unión, dos días después de lo que marca la ley. El retraso se debió a que la bancada mayoritaria de Morena pospuso la votación de la Mesa Directiva, buscando evitar que la oposición encabezara el Congreso durante la entrega del primer informe de gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum y la instalación del nuevo Poder Judicial.
Aunque el acuerdo otorgaba al PAN el cargo por ser la segunda fuerza política, la maniobra de Morena retrasó la elección hasta después de los eventos oficiales. Finalmente, López fue aprobada casi por unanimidad, con 435 votos a favor y solo cuatro en contra.
La legisladora, conocida por su tono combativo en el Senado, aseguró que ahora mantendrá una postura institucional. Aclaró que desconoce las razones detrás del retraso, aunque legisladores oficialistas admitieron que se trató de una estrategia deliberada.
El PAN había decidido desde hace meses que López Rabadán ocuparía la presidencia, aunque también consideró como opciones a Margarita Zavala, Germán Martínez y Federico Döring. El dirigente panista Jorge Romero le habría prometido el cargo tras no designarla coordinadora parlamentaria.
El nombramiento también reconfiguró posiciones en Morena, donde Dolores Padierna fue desplazada de la vicepresidencia de la Mesa Directiva por Sergio Gutiérrez Luna, situación que generó tensiones internas.
El PAN conducirá la Cámara durante el nuevo año legislativo iniciado el 1 de septiembre, un periodo estratégico para la dirección de recursos y la agenda parlamentaria, bajo la vigilancia constante del oficialismo.