Un barco de la Flota Rusa del Mar Negro fue atacado por drones ucranianos cerca de Novorossiysk, según inteligencia ucraniana. El buque resultó gravemente dañado y quedó fuera de operación.

La Inteligencia Militar de Ucrania informó sobre un nuevo ataque contra infraestructura naval rusa, esta vez dirigido a un buque de la Flota del Mar Negro, utilizando drones no tripulados. El incidente se habría producido durante la madrugada del 11 de septiembre, cerca del puerto de Novorossiysk, en la región suroeste de Rusia.
Mediante redes sociales, las autoridades ucranianas difundieron un breve video infrarrojo donde se observa lo que describen como el momento en que varios drones impactan directamente sobre el puente de mando de un barco ruso, causando daños significativos.
El buque afectado pertenece a la clase MPSV07, y según el informe, se encontraba patrullando los accesos a la bahía de Novorossiysk cuando fue alcanzado. La nave está equipada con avanzados sistemas de inteligencia electrónica, equipos de buceo y dispositivos para el estudio del fondo marino, lo que lo convierte en un activo estratégico para la Marina rusa.
De acuerdo con la información proporcionada, el ataque logró inutilizar los sistemas de navegación, comunicación y reconocimiento electrónico del navío, cuyo valor se estima en aproximadamente 60 millones de dólares. Rusia solo cuenta con cuatro barcos de esta clase en su flota, lo que incrementa la importancia del daño.
Hasta el momento, el Ministerio de Defensa ruso no ha emitido una declaración oficial sobre este ataque. Sin embargo, analistas coinciden en que el uso de drones por parte de Ucrania ha incrementado la presión sobre las rutas marítimas controladas por Rusia en el Mar Negro, un punto clave en el conflicto.
Este nuevo incidente se suma a una serie de ataques no convencionales que reflejan la evolución de la guerra hacia el uso intensivo de tecnología no tripulada, con el objetivo de debilitar la infraestructura militar del adversario sin emplear directamente a tropas.