Rafael Caro Quintero seguirá bajo aislamiento extremo en Nueva York; autoridades alegan que dirigió operaciones criminales desde prisión con apoyo de familiares, especialmente su hermano Miguel Ángel.

La justicia de Estados Unidos ratificó las medidas de aislamiento extremo impuestas a Rafael Caro Quintero, exlíder del Cártel de Guadalajara, al considerar que el capo continuó delegando órdenes criminales a través de su hermano Miguel Ángel Caro Quintero.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito Este de Nueva York, existen pruebas de que, incluso bajo custodia, Caro Quintero mantuvo operaciones ilícitas, lo que representa un riesgo persistente para la seguridad pública y para la integridad de los procesos judiciales. El fiscal Joseph Nocella enfatizó que el acusado tiene “un historial documentado de operaciones criminales bajo custodia”.
El mexicano, entregado a EEUU en febrero junto con otros líderes criminales, se encuentra recluido en un centro de detención en Brooklyn bajo Medidas Administrativas Especiales (SAM). Estas restringen sus comunicaciones y visitas: solo personal autorizado y familiares preaprobados pueden contactarlo, siempre bajo estricta supervisión. La Fiscalía argumenta que estas medidas buscan evitar represalias contra testigos y funcionarios, como ocurrió con otros líderes, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán.
La defensa, encabezada por Mark DeMarco, denunció las condiciones de reclusión, señalando que Caro Quintero pasa 23 horas diarias en aislamiento de lunes a viernes y permanece totalmente incomunicado los fines de semana, sin acceso a ejercicio. Además, indicaron que solo mantiene contacto con familiares en una o dos llamadas telefónicas breves, monitoreadas, y con su equipo legal. “Los riesgos para su bienestar y cordura son terribles”, subrayaron en un escrito del 8 de agosto.
El expediente judicial recuerda que Caro Quintero fue fundador del Cártel de Guadalajara en los años ochenta y está vinculado al secuestro y asesinato del agente de la DEA Enrique Camarena Salazar. Tras su liberación anticipada en 2013, retomó actividades criminales hasta su recaptura en Sinaloa en 2022. Las investigaciones incluyen interceptaciones que lo señalan como responsable de ordenar asesinatos y supervisar cargamentos de droga entre 2014 y 2017.
La extradición de Caro Quintero se dio en el marco de la cooperación bilateral contra el crimen organizado, junto a otros líderes como Miguel Ángel Treviño (Z-40) y Vicente Carrillo Fuentes (El Viceroy).
La próxima audiencia fue programada para el 18 de septiembre en Nueva York, donde el juez Frederic Block decidirá si mantiene o modifica las condiciones de aislamiento.