China ingresó por primera vez al top 10 del Índice de Innovación Global de la ONU, desplazando a Alemania, mientras se consolida como potencia en investigación, desarrollo y solicitudes de patentes.

China ingresó este martes por primera vez al top 10 del Índice de Innovación Global (GII), un ranking anual de la ONU que evalúa a 139 economías en función de 78 indicadores, incluyendo inversión en investigación y desarrollo, educación, patentes y capacidad tecnológica. La potencia asiática se ubicó en el décimo lugar, desplazando a Alemania, que cayó al puesto 11.
El GII, publicado por la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI), ratificó a Suiza como líder mundial por decimotercer año consecutivo, seguida por Suecia y Estados Unidos. En la lista también aparecen Corea del Sur, Singapur, Gran Bretaña, Finlandia, Países Bajos y Dinamarca, que completan las primeras posiciones.

China se perfila como uno de los mayores inversores en I+D, gracias al crecimiento acelerado de la financiación del sector privado. De acuerdo con el informe, el país contribuyó con alrededor de una cuarta parte de las solicitudes de patentes internacionales en 2024, consolidándose como la principal fuente global, mientras que Estados Unidos, Japón y Alemania, que en conjunto representan el 40 % de las solicitudes, registraron descensos leves.
El director general de la OMPI, Daren Tang, subrayó que el reto para Alemania, tras su caída en el índice, será adaptarse de la innovación industrial hacia un modelo más digital. “El desafío para Alemania es cómo, junto con su fuerte estatus como motor de innovación industrial, convertirse en una potencia de innovación digital”, señaló.
Por su parte, Sacha Wunsch-Vincent, coeditor del GII, recalcó que la nueva clasificación no refleja aún los efectos de los aranceles aplicados por Estados Unidos en años recientes.
No obstante, el informe advierte que la perspectiva global de innovación enfrenta nubarrones: se prevé que el crecimiento de la inversión en I+D se desacelere a 2,3 % en 2025, desde el 2,9 % de 2024, el nivel más bajo desde 2010 tras la crisis financiera.
En este contexto, la entrada de China en el top 10 representa un hito en la reconfiguración de los polos de innovación global, al tiempo que evidencia la creciente competencia tecnológica entre economías desarrolladas y emergentes.