Rusia lanzó más de 600 drones y misiles en Ucrania, uno de los mayores ataques desde 2022. Murieron cuatro personas, entre ellas una niña, y hubo decenas de heridos.

En la madrugada del domingo, Rusia lanzó más de 600 drones y misiles contra Ucrania, en lo que se ha convertido en uno de los mayores ataques aéreos de la guerra desde 2022.
De acuerdo con el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, cuatro personas murieron en Kyiv, entre ellas una niña de 12 años, mientras que 42 resultaron heridas en la capital y su región, y 31 en Zaporiyia.
La Fuerza Aérea ucraniana precisó que el ataque incluyó 595 drones y 48 misiles, entre ellos balísticos y de crucero. Las defensas aéreas derribaron la mayoría de los drones y 43 misiles de crucero, aunque los impactos alcanzaron edificios residenciales, hospitales e infraestructura. Uno de los inmuebles dañados fue el Instituto de Cardiología de Kyiv, donde murieron dos personas.
Reacciones y contexto internacional
Zelensky calificó el ataque como una “guerra contra civiles” y recordó que se produjo justo al cierre de la Asamblea General de la ONU. Polonia desplegó aviones de combate en su espacio aéreo como medida preventiva ante la proximidad de drones rusos.
El gobierno ucraniano destacó la importancia de los sistemas Patriot recientemente recibidos y espera la llegada de dos más de Alemania este año. Además, Zelensky informó que avanza un “megacontrato” de 90 mil millones de dólares con Estados Unidos para la compra de sistemas de armas, tras reunirse con el presidente Donald Trump.
En paralelo, la OTAN reforzó sus compromisos de defensa en el Báltico tras recientes incursiones aéreas rusas, mientras que la Unión Europea y Reino Unido preparan mecanismos para usar activos rusos congelados en apoyo a Ucrania.
Por su parte, el Ministerio de Defensa ruso sostuvo que el ataque se dirigió a industrias militares y aeródromos ucranianos. Desde la ONU, el canciller ruso Serguéi Lavrov negó que Moscú tenga intenciones de atacar países de la OTAN o la Unión Europea.
Escalada de la guerra
El ataque fue descrito por las autoridades ucranianas como el tercero más grande desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, lo que refleja la intensificación del conflicto incluso después de recientes señales de mayor apoyo occidental a Kyiv.