María Corina Machado afirmó que el Nobel de la Paz representa un impulso a la causa venezolana y aseguró que la salida de Nicolás Maduro es inevitable y cercana.

La líder opositora venezolana María Corina Machado, ganadora del Premio Nobel de la Paz 2025, declaró que la salida de Nicolás Maduro es “inevitable” y que Venezuela será libre pronto. En una entrevista con Infobae, la dirigente de Vente Venezuela, quien actualmente se mantiene en la clandestinidad, expresó que el galardón “no es personal”, sino un reconocimiento a millones de venezolanos que han resistido más de dos décadas de represión.
“Es un reconocimiento a millones y millones de venezolanos que durante veintiséis años han arriesgado su libertad y su vida”, afirmó Machado, visiblemente conmovida al recordar a quienes fueron asesinados, encarcelados o forzados al exilio.
La opositora describió el premio como “un impulso monumental para la causa venezolana en un momento crucial”, y destacó que se trata de un símbolo de esperanza para todos los que, desde dentro y fuera del país, luchan por la democracia.
Machado también agradeció el apoyo del presidente estadounidense Donald Trump, a quien dedicó el galardón “como un acto de justicia”, y reconoció su liderazgo en la presión internacional contra el régimen venezolano.
Respecto a la situación política actual, advirtió que Maduro tiene solo dos caminos: “aceptar los términos de una transición negociada o irse sin negociación”. Enfatizó que el chavismo “ya no tiene legitimidad ni apoyo popular” y que su caída será consecuencia del debilitamiento interno y de la presión internacional.
“Venezuela ya es un país donde el 90 por ciento, incluyendo policías y militares, quiere que se vayan ya”, aseguró la dirigente.
La opositora calificó al régimen de Maduro como una estructura criminal que se apoderó del Estado, utilizando sus instituciones y recursos para el narcotráfico y la desestabilización regional. Según Machado, el Cártel de los Soles y organizaciones como Hezbollah o el Tren de Aragua operan desde territorio venezolano, generando amenazas que trascienden las fronteras del país.
También respaldó las recientes acciones de Estados Unidos y países latinoamericanos contra el narcotráfico y los grupos asociados al chavismo, señalando que “cortar las fuentes de financiamiento del régimen es la única vía para debilitarlo”.
“El régimen nos declaró una guerra que no queríamos, pero con los instrumentos de la ciudadanía y el apoyo de los demócratas del mundo la vamos a ganar”, enfatizó.
Machado se mostró convencida de que la libertad de Venezuela tendrá un efecto regional, alentando procesos similares en Cuba y Nicaragua, naciones que también viven bajo regímenes autoritarios.
Sobre las reacciones internacionales a su Nobel, la opositora citó la frase del arzobispo Desmond Tutu: “Si eres neutral en situaciones de injusticia, elegiste el lado del opresor”, señalando que la historia juzgará con dureza a quienes guardaron silencio ante los crímenes del chavismo.
Por último, expresó su confianza en poder recibir el premio personalmente en Oslo el 10 de diciembre:
“Eso solo lo sabe Dios, pero tengo plena confianza en los venezolanos y en Él”.
Machado concluyó que el camino a la paz pasa por la libertad, y reiteró que “la fuerza moral y espiritual del pueblo venezolano” será la clave para lograr la transición democrática.