Más de 300 mil productores agrícolas exigieron respuestas al Gobierno Federal por la crisis del campo mexicano; Yako Rodríguez acusó vínculos con grandes empresas y falta de voluntad política.

Más de 300 mil productores agrícolas de distintos estados del país se movilizaron para exigir al Gobierno Federal soluciones concretas a la crisis del campo mexicano, una de las más severas de los últimos años. Pese a la magnitud de la protesta, Eraclio “Yako” Rodríguez, líder del Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano, reconoció que no se alcanzaron acuerdos y que las autoridades “siguen pasmadas, sin dar respuesta ni positiva ni negativa”.
Rodríguez afirmó que la movilización superó las expectativas, incluso las del propio gobierno. “Según las cuentas oficiales, salimos más de 300 mil agricultores, y el gobierno está totalmente pasmado”, señaló.
El dirigente hizo un llamado a la presidenta Claudia Sheinbaum para que escuche directamente a los productores y conozca la realidad que viven en el campo. Acusó que las decisiones del Gobierno Federal se toman con información incompleta o distorsionada por la influencia de grandes corporaciones agroalimentarias.
“El hambre y la necesidad nos unifican”, expresó Yako, destacando que esta movilización representa un “despertar del campo mexicano”, en el que productores grandes y pequeños se unieron ante la amenaza de la quiebra generalizada.
El líder campesino denunció la falta de voluntad política y un “vínculo estrecho entre funcionarios y empresarios”, a quienes responsabilizó de controlar el mercado de granos. “Hay una relación perversa entre la Secretaría y la cúpula empresarial. No sabes si actúan como funcionarios o como empresarios. El campo está quebrado y ellos protegen intereses privados”, acusó, mencionando a empresas como Maseca, Minsa, SuKarne y Bachoco.
De acuerdo con el movimiento, los precios del maíz se encuentran por debajo del 50% del costo de producción, lo que ha dejado a miles de agricultores endeudados. A esto se suma la aparición de enfermedades fúngicas que han reducido el rendimiento hasta en un 30%, agravando aún más la situación.
“Esta movilización no fue política, fue por hambre. La necesidad nos unificó. El hambre nos hizo salir a las calles”, reiteró Rodríguez.
El Frente Nacional anunció que se reunirá nuevamente para definir las próximas acciones. Entre las propuestas se encuentran bloqueos de puertos, aeropuertos y carreteras, o incluso la ocupación de capitales estatales si el Gobierno continúa sin atender sus demandas.
“Estamos dispuestos a seguir movilizados hasta que el gobierno nos escuche. El campo está en riesgo de sobrevivencia y con él, la soberanía alimentaria del país”, concluyó el líder.