El incremento al IEPS para refrescos y bebidas azucaradas generará inflación y afectará el gasto familiar, advirtió Coparmex Chihuahua, al tratarse de productos de consumo cotidiano.

El aumento al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) en refrescos y bebidas azucaradas representa un golpe al gasto familiar, especialmente en productos de consumo popular, advirtió la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Chihuahua.
De acuerdo con el cálculo presentado, una persona que actualmente gasta $35.00 por tres litros de refresco semanalmente, pasará a pagar $44.24, considerando el nuevo gravamen de $3.08 pesos por litro. En el caso de los refrescos sin azúcar, el precio subirá de $37.00 a $41.50, con un incremento de $1.50 pesos por litro, según datos del INEGI sobre consumo per cápita en el estado.
Los electrolitos sin azúcar quedan exentos del impuesto, al clasificarse como productos médicos, cuyo uso está destinado exclusivamente a tratar casos de deshidratación o diarrea, explicó Danilo Chávez, licenciado en Nutriología. Sin embargo, los rehidratantes, jugos y bebidas saborizadas con azúcar también tendrán un incremento de $3.08 pesos por litro.
“Estas bebidas no deben verse como un producto para refrescarse, ya que su composición está diseñada para reponer elementos que el cuerpo pierde durante la deshidratación”, aclaró Chávez.
El especialista reconoció que el aumento en los precios podría reducir el consumo, aunque enfatizó que no garantiza una mejora en los hábitos alimenticios, pues la educación nutricional requiere estrategias más amplias que un simple ajuste fiscal.
Impacto económico en los hogares
El presidente de Coparmex Chihuahua, Jorge Treviño, señaló que la medida tendrá un efecto inflacionario directo en los hogares mexicanos, ya que los refrescos y bebidas azucaradas forman parte del gasto cotidiano de las familias.
“Estos impuestos afectan a toda la cadena de producción, distribución y consumo. Cualquier incremento termina reflejándose en el bolsillo del consumidor”, afirmó Treviño.
Agregó que el aumento no solo impactará a las industrias productoras y distribuidoras, sino también al comercio minorista y a los consumidores finales, especialmente en un contexto de presión inflacionaria y bajo poder adquisitivo.
Reforma aprobada y compromisos de la industria
El 16 de octubre, la Cámara de Diputados aprobó la reforma a la Ley del IEPS, que incrementa los impuestos a refrescos, jugos, bebidas light y versiones cero azúcar. El nuevo acuerdo entre el Gobierno Federal y la industria refresquera establece los siguientes ajustes:
- $3.08 pesos por litro para bebidas con azúcar.
- $1.65 pesos por litro para bebidas light o cero azúcar.
Además, la industria se comprometió a:
- Reformar la composición de los productos, reduciendo en 30% el contenido de azúcar en un año.
- Evitar la publicidad dirigida a niños y adolescentes.
- Dejar de promover bebidas de alto volumen y enfocar la publicidad en versiones light o cero azúcar, consideradas menos dañinas.
Pese a estas medidas, Coparmex insiste en que el nuevo impuesto no garantiza una reducción real en el consumo y afectará principalmente a los sectores populares, donde estas bebidas son parte habitual del gasto familiar.