Una niña de cinco años falleció en Hermosillo tras ser picada por un alacrán. El hospital no contaba con el antídoto y tardaron más de 40 minutos en conseguirlo.

Una niña de cinco años perdió la vida en Hermosillo, Sonora, luego de ser picada por un alacrán mientras se encontraba en su escuela. El hecho ha causado profunda consternación entre la población, luego de que se diera a conocer que el hospital del IMSS al que fue trasladada no contaba con el antídoto disponible al momento de su ingreso.
De acuerdo con el reporte de la Representación del IMSS en Sonora, la menor ingresó al Hospital de Ginecopediatría el 20 de octubre a las 12:23 horas, acompañada de la directora del jardín de niños donde ocurrió la picadura. Dos minutos después fue trasladada al área de choque, donde se le canalizó e intubó debido a la gravedad de su estado.
Sin embargo, el suero antialacrán fue administrado hasta las 13:08 horas, es decir, 43 minutos después de su llegada, ya que el hospital no contaba con el antídoto en existencia. Según informó la institución, el suero fue conseguido a la brevedad, aunque el retraso resultó crítico para la menor.
El IMSS detalló que, a pesar de los esfuerzos del personal médico, la niña sufrió dos paros cardiorrespiratorios, sin que fuera posible revertirlos, falleciendo a las 13:45 horas, aproximadamente 37 minutos después de recibir el antídoto.
El instituto explicó que el suministro de sueros para ese hospital había sido programado para el 17 de octubre, pero los existentes se habían utilizado durante el fin de semana para atender otros casos de picaduras. Se esperaba un nuevo lote para el 21 de octubre, un día después del incidente.
El IMSS lamentó profundamente el fallecimiento y expresó sus condolencias a la familia de la menor. Asimismo, la presidenta Claudia Sheinbaum señaló que el caso será revisado para esclarecer los hechos y reforzar los protocolos de atención ante emergencias de este tipo.
El caso ha generado indignación en Sonora, donde ciudadanos y autoridades locales piden garantizar el abasto de sueros antialacrán en hospitales públicos, especialmente en regiones donde este tipo de incidentes son frecuentes.