El ADN del Ejército de Napoleón revela que además del tifus, otras bacterias como Salmonella enterica y Borrelia recurrentis devastaron a las tropas durante la invasión a Rusia en 1812.

El ADN del Ejército de Napoleón ha revelado nueva evidencia sobre las verdaderas causas detrás de una de las tragedias militares más grandes de la historia. Un estudio publicado en la revista Current Biology identificó múltiples bacterias que pudieron haber provocado la muerte de miles de soldados durante la fallida invasión a Rusia en 1812.
Liderados por el emperador Napoleón Bonaparte, más de medio millón de hombres emprendieron la campaña militar, pero solo una fracción logró regresar a Francia. Tradicionalmente, las muertes se atribuían al frío extremo, la hambruna y una epidemia de tifus, pero el nuevo análisis genético muestra que existieron otras infecciones involucradas.
El investigador Rémi Barbieri, exbecario del Instituto Pasteur de París y actual posdoctorante en la Universidad de Tartu, explicó que el equipo encontró restos de Salmonella enterica y Borrelia recurrentis, bacterias que causan fiebre paratifoidea y fiebre recurrente, respectivamente. Los patógenos fueron detectados al analizar dientes de soldados hallados en una fosa común descubierta en 2001 en Vilna, Lituania.
“Antes pensábamos que solo una enfermedad, el tifus, había diezmado al Ejército de Napoleón. Sin embargo, descubrimos evidencia de infecciones múltiples que habrían agravado la situación sanitaria de las tropas”, señaló Barbieri.
El avance fue posible gracias al uso de la secuenciación de alto rendimiento, una tecnología que permite identificar fragmentos de ADN altamente degradados y reconstruir perfiles genómicos de más de dos siglos de antigüedad.
El coautor Nicolás Rascovan, jefe de la Unidad de Paleogenómica Microbiana del Instituto Pasteur, indicó que los resultados ofrecen una visión más amplia del panorama de enfermedades infecciosas del pasado y cómo estos eventos históricos influyeron en la evolución de los patógenos actuales.
En un estudio previo de 2006 se había identificado el ADN de Rickettsia prowazekii, bacteria responsable del tifus, pero las herramientas de la época no permitían detectar otros microorganismos. “Ahora sabemos que había varias enfermedades infecciosas en el mismo sitio, lo que probablemente aceleró la desaparición del Ejército de Napoleón”, explicó Rascovan.
El investigador Cecil Lewis, experto en ADN antiguo de la Universidad de Oklahoma, calificó el hallazgo como una contribución fundamental para entender la caída del ejército napoleónico: “Estos estudios aportan matices históricos y científicos que nos ayudan a comprender cómo los patógenos antiguos moldearon la historia y podrían ayudarnos a anticipar riesgos futuros”.
Las enfermedades identificadas, aunque aún existen en la actualidad, ya no representan la amenaza mortal que fueron en el siglo XIX. La combinación de condiciones extremas, desnutrición y falta de higiene creó un “caldo de cultivo” que provocó la rápida propagación de infecciones mortales entre las tropas.
Napoleón sobrevivió a la retirada de Rusia, pero su Ejército menguante y las enormes pérdidas humanas debilitaron su poder político y militar, contribuyendo a su caída definitiva pocos años después.
“Lo impresionante es cómo la tecnología ha avanzado tanto en tan poco tiempo. Hoy podemos descubrir en el ADN del Ejército de Napoleón lo que antes era imposible imaginar”, concluyó Rascovan.