Noruega confirmó la prueba del misil de propulsión nuclear Burevestnik que Rusia lanzó desde Nueva Zembla. El proyectil recorrió 14 mil kilómetros y desató reacciones internacionales, incluida la de Trump.

El Servicio de Inteligencia Noruego (NIS) reveló nuevos detalles sobre la reciente prueba del misil de propulsión nuclear Burevestnik, un arma que el presidente ruso Vladimir Putin presentó como una de las más avanzadas e impredecibles del mundo.
De acuerdo con Nils Andreas Stensoenes, jefe de Inteligencia de Noruega, el lanzamiento se llevó a cabo el 21 de octubre en el archipiélago de Nueva Zembla, una remota zona del mar de Barents, entre Rusia y Noruega, cerca del Ártico. El misil, identificado como 9M730 Burevestnik, habría recorrido 14 mil kilómetros en unas quince horas, demostrando su alcance intercontinental y su capacidad de vuelo prolongado.
Putin presumió la prueba días después, asegurando que el misil es “imparable” frente a los sistemas antimisiles occidentales. Sin embargo, analistas militares internacionales señalan que la OTAN mantiene tecnología capaz de interceptar este tipo de proyectiles, por lo que su supuesta invulnerabilidad sigue siendo motivo de debate.
El Burevestnik, de tipo crucero y propulsión nuclear, forma parte del programa de modernización armamentista ruso que busca consolidar la superioridad estratégica del país en el escenario global. No obstante, el ensayo ha generado preocupación por los posibles riesgos ambientales que conlleva una propulsión nuclear y por el incremento de la tensión en la región ártica.
La prueba también provocó reacciones políticas. El expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, criticó duramente a Rusia, afirmando que debería “centrarse en detener la guerra en Ucrania, no en probar misiles nucleares”. Además, presumió que Estados Unidos cuenta con “los mejores submarinos nucleares del mundo” y advirtió que uno de ellos se encuentra “frente a las costas rusas”, asegurando que no podría ser alcanzado ni siquiera por el Burevestnik.
Mientras tanto, expertos en seguridad internacional subrayan que este tipo de demostraciones militares refuerzan la rivalidad entre las potencias y elevan la preocupación por una nueva carrera armamentista nuclear.