El peso mexicano cerró la semana con una depreciación de 0.75%, mientras el dólar alcanzó los 18.57 pesos al cierre bancario y superó los 19 pesos en ventanillas.

El tipo de cambio vivió una nueva “montaña rusa” esta semana, con una jornada marcada por la depreciación del peso mexicano frente al dólar estadounidense. De acuerdo con datos del Banco de México (Banxico), el dólar spot —referencia entre bancos— cerró el viernes 31 de octubre en 18.5796 pesos por unidad, lo que representa una caída diaria de 0.17%, equivalente a tres centavos más.
En el acumulado semanal, el peso se depreció 0.75%, lo que equivale a casi catorce centavos por dólar. Durante la noche del viernes, el tipo de cambio se estabilizó en 18.55 pesos, según mediciones del mercado internacional actualizadas este sábado.
En ventanillas bancarias, la divisa estadounidense superó los 19 pesos a la venta, con cotizaciones de 19.06 en BBVA y 19.05 en Banamex, mientras que otras instituciones mantuvieron precios similares al cierre.
Durante el último mes, el tipo de cambio ha mostrado variaciones abruptas, alternando entre ganancias y pérdidas en lapsos cortos, en una tendencia que analistas han descrito como una “montaña rusa financiera”.
Los movimientos recientes del peso mexicano están vinculados principalmente a factores externos de Estados Unidos, como los reportes económicos y las decisiones de la Reserva Federal (Fed) sobre la tasa de interés.
El mercado financiero de Wall Street cerró la semana con ligeras mejoras, impulsado por los resultados positivos de Apple y Amazon, además de la estabilización de los bonos del Tesoro tras las señales de que la Fed podría bajar su tasa de referencia en próximos meses.
El precio del petróleo también influyó en el comportamiento cambiario. La semana anterior, el barril subió tras las sanciones de Estados Unidos a petroleras rusas, pero los precios comenzaron a ajustarse nuevamente ante reportes de tensiones militares en Venezuela, el país con mayores reservas probadas de crudo del mundo.
La combinación de estos factores generó presión sobre las monedas emergentes, incluido el peso mexicano, que sigue reflejando una alta sensibilidad a los movimientos internacionales.
Con ello, el dólar cerró la semana con ligera ganancia frente al peso, mientras los analistas prevén que el tipo de cambio mantenga su volatilidad durante noviembre, en espera de los próximos anuncios económicos de la Fed y los movimientos en los precios energéticos.