Maduro denuncia presiones y amenazas militares de Estados Unidos, calificándolas como intentos de control estratégico regional, mientras asegura que Venezuela se mantiene en calma y lista para defender su soberanía.

Durante una visita a Venezuela para presentar el libro “La conversación infinita”, una compilación de entrevistas con diversas personalidades intelectuales, el autor narra un contexto político y militar considerado crítico para el país sudamericano, al advertir que podría enfrentar una posible acción militar por parte del gobierno estadounidense. Según lo expuesto, desde agosto se habría consolidado una amplia presencia militar de Estados Unidos en zonas cercanas a aguas territoriales venezolanas, destacando la llegada del portaaviones USS Gerald R. Ford junto a un conjunto de destructores, submarinos, drones, unidades especiales y marines en distintos puntos estratégicos de la región. Se menciona que el número de efectivos supera los 15 mil, lo que sería uno de los mayores despliegues militares norteamericanos en el Caribe desde la Guerra del Golfo de 1990.
De acuerdo con la información presentada, el expresidente Donald Trump habría reconocido la autorización de operaciones clandestinas de la CIA en territorio venezolano bajo el argumento de combatir el narcotráfico, una justificación que el autor califica como inconsistente, ya que datos oficiales estadounidenses atribuyen la mayor parte de muertes por drogas al fentanilo procedente de México y no a Venezuela, mientras que estudios reportan que el tránsito principal de cocaína hacia Estados Unidos ocurre por el Pacífico. A pesar de ello, se afirma que el ejército estadounidense ha efectuado ataques contra embarcaciones catalogadas como “narcolanchas”, resultando en la destrucción de varias unidades y decenas de fallecidos sin procesos judiciales previos.
Al llegar a Caracas, el autor describe un ambiente pacífico, sin señales visibles de militarización o pánico colectivo, señalando normalidad en centros comerciales, plazas, zonas residenciales y avenidas. Posteriormente, comparte su experiencia al acompañar al presidente Nicolás Maduro en una visita a la comuna “General Rafael Urdaneta”, donde se desarrollaron actividades comunitarias, entrega de infraestructura social, equipamiento médico y obras de rehabilitación. Durante el encuentro, el mandatario reiteró el modelo de organización comunal como un sistema autónomo y basado en la participación ciudadana.
Más adelante, el autor sostiene una conversación con Maduro durante un trayecto vehicular, donde el presidente expone su visión respecto a la situación internacional y los riesgos que enfrenta Venezuela. Según sus declaraciones, considera que en la historia reciente Estados Unidos ha utilizado distintos discursos para justificar intervenciones militares, citando episodios en países latinoamericanos y de Medio Oriente. Expuso como referencia ejemplos históricos en Guatemala, Brasil, República Dominicana, Chile, Irán e Irak, afirmando que en estos casos se usaron argumentos políticos o de seguridad nacional que posteriormente fueron desmentidos o cuestionados.
Respecto a la narrativa actual, Maduro afirmó que se intenta instalar el término “narcoterrorismo” como justificación de acciones contra su gobierno y sostuvo que Venezuela apuesta por el diálogo, pero también se encuentra preparada para responder a cualquier agresión. El mandatario expresó que si se produjera un intento de intervención, convocaría una movilización nacional, incluyendo sectores civiles y obreros.
También indicó que dentro del país existen actores que, según dijo, buscarían colaborar con intereses extranjeros mediante supuestas operaciones de “falsa bandera” con el fin de generar caos o escalar el conflicto. Señaló que en distintos momentos se habrían frustrado planes atribuidos a grupos relacionados con la oposición y organismos externos.
Finalmente, el presidente venezolano planteó que el contexto actual responde a cambios geopolíticos globales, donde Estados Unidos intenta reafirmar su influencia frente a potencias emergentes y al fortalecimiento de alianzas como los BRICS. En su opinión, la presión sobre Venezuela estaría relacionada con la disputa global por el control de recursos estratégicos como el petróleo, gas, minerales y agua. Con esta visión, concluyó afirmando que el país se mantendrá firme en defensa de su soberanía.