El CJNG castigó con golpes, encierros y ejecuciones a sicarios que fallaron un atentado previo contra Carlos Manzo, reveló el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch.

La célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) que opera en varios municipios de Michoacán recurrió a castigos internos contra los sicarios que fallaron un primer atentado contra el entonces alcalde de Uruapan, Carlos Manzo. Así lo informó el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien explicó que el ataque previo no se concretó por causas aún desconocidas y que el grupo criminal reaccionó con violencia hacia sus propios integrantes.
De acuerdo con el funcionario, los correctivos consistieron en agresiones físicas, golpes y periodos de encierro. Entre los castigados se encontraba Víctor Manuel “N”, de 17 años, identificado como quien disparó en múltiples ocasiones contra Manzo durante el asesinato. También habrían sido sancionados Fernando Josué “N” y Ramiro “N”, encontrados posteriormente sin vida en la carretera Uruapan–Paracho; ambos estaban en la zona el día del homicidio.
Ramiro “N” fungía además como instructor del grupo y era quien impartía entrenamiento en el uso de armas, además de aplicar castigos internos. Su muerte y la de otros miembros, señaló Harfuch, habría sido ordenada para frenar líneas de investigación relacionadas con el crimen del alcalde.
La célula recibía instrucciones de Jorge Armando “N”, alias El Licenciado, presunto autor intelectual del asesinato, quien habría ordenado “dispararle a como dé lugar” a Manzo. La planificación del crimen se realizaba mediante un chat de mensajería instantánea donde se compartía información en tiempo real sobre los movimientos del alcalde.
Los castigos internos surgieron tras el atentado fallido del 30 de octubre, dos días antes del homicidio. Según declaraciones, los sicarios identificaron a Manzo en una gasolinera de Uruapan y enviaron fotografías al grupo, pero el ataque no se concretó. Este error ocasionó la reacción violenta del CJNG.
La información fue obtenida tras la captura de El Licenciado, a veinte días del asesinato de Manzo, perpetrado en pleno centro de Morelia.