Rusia y Ucrania intercambiaron ataques “masivos” que dejaron al menos nueve muertos, en medio de presiones diplomáticas por revisar el plan de paz de Estados Unidos.

Ucrania y Rusia llevaron a cabo durante la madrugada de este martes una serie de ataques aéreos “masivos” que dejaron al menos nueve muertos entre ambos territorios, mientras negociadores internacionales se apresuran a revisar la propuesta de paz impulsada por Estados Unidos.
Washington, bajo la directriz del Presidente Donald Trump, dio a Ucrania hasta el 27 de noviembre —Día de Acción de Gracias— para responder al proyecto, un plazo que los líderes europeos han rechazado por considerarlo desequilibrado. Moscú también descartó la contraoferta europea, calificándola de excesivamente favorable a Kiev.
La Coalición de Voluntarios que respalda a Ucrania sostuvo este martes una nueva reunión virtual para acelerar los esfuerzos diplomáticos. Entretanto, en la región rusa de Rostov, un ataque ucraniano sobre los distritos de Taganrog y Neklinovski dejó tres muertos y ocho heridos, según el gobernador Yuri Sliusar. El Ministerio de Defensa ruso informó además que interceptó 249 drones ucranianos, una de las cifras más altas desde el inicio de la invasión en 2022.
En Ucrania, los ataques rusos sobre Kiev provocaron al menos seis muertes. De acuerdo con el jefe de la administración militar de la capital, Timur Tkachenko, cuatro personas fallecieron y tres resultaron heridas en un distrito del oeste, mientras los servicios de emergencia reportaron otros dos decesos en el este. El Ministerio de Energía señaló que se trató de un “ataque masivo combinado” contra infraestructura energética, afectada nuevamente con la llegada del invierno.
El ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Sibiga, afirmó que estos bombardeos son una “respuesta terrorista” del Presidente Vladimir Putin ante los esfuerzos de paz de Estados Unidos. Rusia ha atacado de manera sistemática instalaciones eléctricas ucranianas desde febrero de 2022, generando cortes constantes, mientras que Kiev mantiene su ofensiva contra depósitos, refinerías y otras instalaciones dentro de territorio ruso.
El alcalde de Kiev, Vitali Klitschko, informó que el suministro de agua y energía sufrió interrupciones tras los nuevos ataques. La escalada se produjo inmediatamente después del rechazo de Moscú a las propuestas europeas para modificar el plan estadounidense.