Paty Navidad cuestionó la explicación científica del cometa 3I/ATLAS y aseguró que responde a agendas globales, postura que generó reacciones mientras especialistas destacan el valor científico del objeto.

El reciente paso del cometa interestelar 3I/ATLAS por el Sistema Solar ha despertado el interés de la comunidad astronómica y, paralelamente, una controversia pública debido a declaraciones de la actriz mexicana Paty Navidad, cuyas afirmaciones se distancian de datos científicos respaldados por instituciones internacionales.
Durante un encuentro con reporteros, Navidad afirmó que el 3I/ATLAS no corresponde a un objeto alienígena ni a un visitante interestelar, sino a episodios vinculados a supuestos cambios de era y agendas globales. Aseguró que no comparte la perspectiva de organismos científicos como la NASA y calificó parte de la información disponible como mecanismos de control. Cuestionada sobre la posibilidad de que el objeto sea una nave terrestre, respondió afirmativamente y argumentó que estos fenómenos obedecen a planes previamente establecidos. Reiteró que disfruta investigar estos temas y señaló que su postura ha atraído a seguidores jóvenes que, según dijo, simpatizan con sus ideas.
Las declaraciones resonaron en redes sociales y medios tradicionales, donde se generó debate sobre la distancia entre las teorías alternativas y la evidencia científica disponible.
En contraste, reportes de The New York Times y Reuters señalan que el cometa fue identificado el 1 de julio por el telescopio ATLAS en Chile y se trata apenas del tercer cometa interestelar registrado, después de ‘Oumuamua en 2017 y 2I/Borisov en 2019. Su clasificación ha despertado expectativas en la comunidad científica debido a sus características físicas y a la oportunidad que representa para estudiar cuerpos provenientes de otros sistemas solares.
Según la NASA, el núcleo del cometa mide cerca de 20 kilómetros de diámetro y su masa ronda los 33 mil millones de toneladas, lo que lo convierte en el objeto interestelar más grande observado hasta ahora. Su velocidad de desplazamiento supera los 210 mil kilómetros por hora y su trayectoria confirma que solo estará de paso por el Sistema Solar antes de volver al espacio interestelar.
Durante su perihelio en octubre de 2025, el objeto mostró un brillo azul más intenso del esperado, fenómeno registrado por el profesor Avi Loeb, de la Universidad de Harvard. Este comportamiento atípico motivó una mayor atención científica. Además, análisis de la NASA identificaron una aleación de níquel sin precedentes en la naturaleza y altos niveles de dióxido de carbono, rasgos que vuelven más enigmática su composición sin implicar un origen artificial.
Especialistas consultados destacaron que el 3I/ATLAS representa una oportunidad única para estudiar cometas de otros sistemas planetarios y descartaron cualquier riesgo para la Tierra. Tras su paso, continuará su trayectoria hacia el espacio profundo, mientras el debate público se mantiene activo entre datos científicos y teorías no comprobadas.