Gemini 3 elevó la presencia de Google en la carrera de la IA, desatando reacciones de Nvidia, OpenAI y Meta, aunque especialistas advierten que no garantiza un dominio total del sector.

Google volvió a posicionarse en el centro de la conversación tecnológica tras el impulso que generó Gemini 3, su más reciente modelo de inteligencia artificial. Las reacciones de rivales directos evidencian el impacto de este avance. Nvidia destacó públicamente el progreso de Google en una publicación del 25 de noviembre, donde celebró sus resultados y subrayó que sus propios productos ofrecen mayor rendimiento y versatilidad que los chips ASIC fabricados por la compañía de Mountain View.
El lanzamiento también llamó la atención de Sam Altman, director ejecutivo de OpenAI, quien calificó a Gemini 3 como un “gran modelo”, sumándose a las felicitaciones públicas. Por su parte, el director ejecutivo de Salesforce, Marc Benioff, aseguró tras probar el sistema que ya no utilizará ChatGPT, afirmando que observó mejoras significativas en velocidad, razonamiento, manejo de imágenes y video.
La presentación del modelo ha reconfigurado el interés de otras empresas. Según The Information, Meta está en conversaciones con Google para adquirir sus chips Tensor, mientras que Anthropic, desarrolladora de Claude, anunció recientemente que ampliará su uso de tecnologías de Google. El entusiasmo también se reflejó en el mercado: las acciones de Google avanzaron casi 8 %, mientras que las de Nvidia retrocedieron poco más de 2 %.
Aun así, los analistas señalan que la situación no es simplemente una competencia por reconocimiento. Para el sector tecnológico —que sostiene que la IA transformará industrias enteras—, el liderazgo en modelos y hardware podría influir incluso en el comportamiento de portafolios de inversión de millones de estadounidenses.
Aunque públicamente Nvidia aseguró no sentirse amenazada por la incursión de Google en la fabricación de procesadores, expertos destacan que el reconocimiento explícito de OpenAI y Nvidia es significativo. Para Angelo Zino, vicepresidente de CFRA, Google aventaja actualmente en la carrera, aunque advierte que el panorama cambia rápido con cada nuevo modelo.
Google en el ecosistema de la IA
A pesar de sus capacidades históricas en inteligencia artificial —presentes desde principios de los 2000 en herramientas como Search y Translate—, Google fue sorprendido en 2022 por el auge de ChatGPT, que hoy cuenta con al menos 800 millones de usuarios activos semanales, frente a los 650 millones de usuarios activos mensuales de Gemini.
Gemini 3, lanzado el 18 de noviembre, escaló rápidamente al primer lugar en mediciones de tareas como generación de texto, edición y análisis de imágenes, video y conversión de instrucciones en gráficos. Google informó que más de un millón de personas probaron el modelo en sus primeras 24 horas.
Sin embargo, los usuarios suelen emplear diferentes modelos según sus necesidades. De hecho, en rendimiento de búsqueda, sistemas como los de xAI y Perplexity superan a Gemini 3 en pruebas comparativas. Para los analistas, esto significa que Google no se convertirá necesariamente en el único referente, sino en un componente más dentro de un ecosistema amplio y competitivo.
Competencia en chips: GPU vs ASIC
Los chips Tensor de Google fueron desarrollados antes del auge actual de la IA, pero su relevancia se ha incrementado. A pesar de ello, Nvidia mantiene un amplio liderazgo global en hardware especializado, con un aumento interanual del 62 % en ventas y 65 % en ganancias durante el trimestre de octubre.
La diferencia radica en la versatilidad. Nvidia y AMD fabrican GPU, procesadores capaces de realizar enormes volúmenes de cálculos complejos, adaptándose a múltiples tipos de tareas. En cambio, los Tensor de Google, al ser ASIC, se orientan a funciones más específicas. Aunque ambos tipos de chips pueden entrenar y ejecutar modelos de IA, los ASIC se enfocan en cargas de trabajo más estrechas.
Además, Nvidia ofrece soluciones completas para centros de datos, desde GPU hasta chips de red y software especializado, lo que facilita que las empresas adopten su tecnología por largos periodos, incluso Google, que continúa siendo uno de sus clientes.
Los expertos coinciden en que el avance de Google no representa una amenaza directa a corto plazo para Nvidia, aunque sí podría contribuir a que algunas empresas diversifiquen sus proveedores y reduzcan su dependencia de un solo actor.