El cohete chino Zhuque-3 alcanzó órbita, pero su primera etapa explotó al fallar el aterrizaje. LandSpace seguirá ajustando su tecnología para competir con SpaceX.

El cohete chino reutilizable Zhuque-3, desarrollado por la empresa privada LandSpace, completó con éxito su ascenso a órbita pero no logró recuperar su primera etapa durante una prueba realizada el miércoles. La firma informó que, durante la maniobra de retorno, se presentó una falla tras la ignición del motor, lo que impidió un aterrizaje controlado. El propulsor terminó estrellándose en el límite del área asignada para su recuperación.
Pese al contratiempo, el ensayo representó el primer intento orbital de este tipo por parte de una compañía china en un contexto de fuerte competencia internacional, especialmente frente a SpaceX, pionera en el uso de cohetes reutilizables. LandSpace aseguró que revisará a detalle la causa del problema y que continuará perfeccionando la tecnología necesaria para futuros vuelos.
El desarrollo de vehículos reutilizables se ha convertido en un objetivo estratégico para China, dado que abaratan costos y permiten una mayor frecuencia de lanzamientos, factores clave en un mercado global dominado por SpaceX. Expertos consultados señalaron que, aunque el aterrizaje falló, el desempeño general de la prueba muestra avances significativos dentro del creciente sector espacial comercial chino.
El cohete Zhuque-3 se ha posicionado como uno de los proyectos más ambiciosos del país. Su éxito orbital se suma a otros hitos previos de LandSpace, como el primer lanzamiento del mundo de un cohete de metano y oxígeno líquido logrado en 2023 con el Zhuque-2. La compañía aspira a comenzar misiones para la estación espacial Tiangong a partir de 2026, lo que vuelve indispensable contar con un sistema de reutilización confiable.
El gobierno chino, que impulsa la industria como parte de su estrategia nacional, recientemente creó un nuevo departamento encargado de supervisar su desarrollo y presentó un plan para fortalecer su integración en proyectos espaciales de gran escala. Especialistas coinciden en que, aunque aún queda camino por recorrer, el proceso de prueba y error es parte esencial de la consolidación tecnológica y operativa.