El Pentágono bombardeó otra lancha en el Pacífico y mató a cuatro personas, en medio de crecientes dudas en el Congreso sobre la legalidad de estos ataques ordenados por Donald Trump.

El Comando Sur de Estados Unidos informó que llevó a cabo otro ataque contra una embarcación en el océano Pacífico oriental, en el que murieron cuatro personas acusadas de transportar drogas, aunque sin que se presentaran pruebas que sostuvieran dicha versión. Este operativo, ejecutado tras una pausa de tres semanas, se convirtió en el vigésimo segundo bombardeo naval realizado por las fuerzas estadounidenses tanto en el Pacífico como en el Caribe. Con estas acciones, el número de muertos durante la campaña impulsada por el presidente Donald Trump asciende a al menos 87.
La comunicación oficial no detalló la ubicación del ataque ni proporcionó coordenadas. En un video difundido por el propio Comando Sur, se observa una lancha deslizándose sobre el mar antes de ser alcanzada por una explosión que la envuelve en llamas y humo, dejando a sus ocupantes sin posibilidad de sobrevivir.
El ataque ocurrió el mismo día en que el almirante Frank Bradley acudió al Capitolio para participar en sesiones informativas clasificadas, donde legisladores investigan un episodio ocurrido el 2 de septiembre. De acuerdo con reportes de prensa, Bradley habría ordenado un segundo bombardeo contra una lancha con dos sobrevivientes del primer ataque, presuntamente en respuesta a presiones del secretario de Defensa, Pete Hegseth, con el propósito de asesinarlos.
En su exposición a puerta cerrada, Bradley negó que existiera una instrucción de “matar a todos”. Sin embargo, las imágenes completas de los ataques causaron preocupación entre legisladores y expertos legales, quienes advirtieron que disparar contra sobrevivientes desarmados podría constituir una violación a las leyes de la guerra.
Los testimonios sobre lo observado en el video fueron divergentes. El senador republicano Tom Cotton afirmó que los sobrevivientes intentaban recuperar un bote cargado con drogas para continuar su ruta. En contraste, el representante demócrata Jim Himes aseguró haber presenciado “una de las escenas más preocupantes” de su carrera pública, al ver a dos hombres en evidente angustia, sin medios de movimiento, que terminaron muertos por misiles estadounidenses. Otros congresistas, como Adam Smith y Jack Reed, calificaron el material como perturbador y pidieron que el video se haga público, mientras que el republicano Rand Paul señaló que todos los ciudadanos deberían ver las imágenes para evaluar el proceder del gobierno.
La controversia se desarrolla mientras el liderazgo de Hegseth se encuentra bajo escrutinio y aumenta el debate sobre la legalidad de emplear poderes de guerra contra presuntos traficantes en altamar. Paralelamente, la DEA anunció la iniciativa “América libre de fentanilo”, cuyo objetivo es reducir el flujo y consumo de este opioide en Estados Unidos.