Sheinbaum defendió a la 4T ante miles en el Zócalo, aseguró que el gobierno ya no favorece a élites y rechazó acusaciones de autoritarismo, corrupción o vínculos criminales.

Claudia Sheinbaum afirmó ante un Zócalo lleno que, pese a las campañas en su contra y a las alianzas de la oposición con sectores conservadores nacionales y extranjeros, “no vencerán al pueblo de México ni a su Presidenta”. Sostuvo que el gobierno actual “ya no es instrumento de unos cuantos”.
Destacó que la Cuarta Transformación se sostiene en principios humanistas y en una visión que rechaza el poder del dinero, colocando al pueblo como autoridad principal. Frente a alrededor de 600 mil asistentes, subrayó que su administración enfrenta resistencias de quienes no aceptan que ya no existen condonaciones fiscales ni una justicia aplicada selectivamente.
Criticó lo que considera campañas de desinformación que buscan presentar a México como un país menos democrático. Recordó episodios del pasado, como los fraudes electorales de 1988 y 2006, la compra de votos en 2012 y la reconfiguración de la Suprema Corte realizada en 1994 por Ernesto Zedillo.
Sheinbaum rechazó acusaciones de autoritarismo, falta de libertades o vínculos con grupos delictivos, y señaló que gobiernos anteriores emprendieron una guerra fallida que terminó encabezada por Genaro García Luna, hoy preso en Estados Unidos. Comparó cifras de homicidio, afirmando que durante los gobiernos de Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto éstos aumentaron 250%, mientras que desde 2018 habrían disminuido 34%.
Añadió que la 4T surgió como ruptura con el antiguo régimen y reiteró que ningún servidor público está por encima del pueblo. Concluyó que la administración se guía por los ideales históricos de los héroes patrios y por la consigna obradorista de gobernar primero para quienes más lo necesitan.
