Estados Unidos pidió que México tenga operando la planta de mosca estéril para combatir el gusano barrenador y reabrir la frontera a la importación de ganado, indicó la presidenta Sheinbaum.

Las autoridades de Estados Unidos han solicitado al Gobierno de México que la planta destinada a la producción de mosca estéril esté plenamente operativa para poder reabrir la frontera a la importación de ganado mexicano. Así lo confirmó la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, al explicar que esta instalación es considerada por el Gobierno estadounidense como una condición sanitaria necesaria para permitir nuevamente el ingreso de ganado procedente del territorio nacional.
Durante su mensaje matutino, la mandataria recordó que originalmente se había planteado que la apertura de la frontera comercial pudiera concretarse en noviembre. Sin embargo, señaló que esa fecha ya no se mantiene y que aún no existe un calendario preciso para la reanudación de la comercialización ganadera entre ambos países. Sheinbaum aclaró que, aunque existe coordinación con las autoridades norteamericanas, la autorización para reabrir el tránsito de ganado depende del cumplimiento de los requisitos establecidos por Estados Unidos.
De acuerdo con lo expuesto, el Gobierno mexicano tiene previsto que la planta de producción de mosca estéril entre en funcionamiento en el mes de junio. No obstante, Sheinbaum aseguró que se llevan a cabo acciones para adelantar su puesta en marcha, debido a que las autoridades estadounidenses han solicitado que el proyecto esté listo cuanto antes. La planta forma parte de una estrategia sanitaria binacional orientada a prevenir la presencia del gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y cuya erradicación es considerada prioritaria para el comercio agropecuario.
La presidenta subrayó que, pese a los requerimientos planteados por Estados Unidos, no se ha registrado ningún caso de gusano barrenador en los estados del norte del país. Este contexto, dijo, ha sido reiterado a las autoridades norteamericanas como parte de los trabajos de cooperación sanitaria. Sin embargo, la exigencia para que la planta esté en operaciones permanece como una condición indispensable para avanzar en la reapertura del mercado ganadero.
Sheinbaum insistió en que su administración está enfocada en acelerar la instalación y activación de la planta, con el fin de cumplir con los parámetros solicitados y restablecer cuanto antes el flujo comercial. Añadió que continuarán las conversaciones técnicas y diplomáticas con Estados Unidos para concretar los acuerdos sanitarios requeridos y reactivar la exportación de ganado, actividad de gran relevancia para los productores del norte de México.