Mark Carney afirmó que las amenazas arancelarias de Donald Trump deben entenderse como tácticas de negociación ante la próxima revisión del T-MEC.

El primer ministro de Canadá, Mark Carney, calificó como parte de una estrategia negociadora las recientes amenazas arancelarias emitidas por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el contexto de la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), prevista para este año.
Durante una declaración pública, Carney sostuvo que los señalamientos del mandatario estadounidense deben analizarse dentro de un marco más amplio de negociación. “El presidente es un negociador fuerte, y algunos de estos comentarios y posicionamientos deben ser vistos en el contexto más amplio de eso”, expresó el primer ministro canadiense, al referirse a los anuncios y advertencias lanzados desde Washington.
El jefe de gobierno canadiense señaló que la revisión del T-MEC será un proceso relevante y anticipó que espera que se lleve a cabo de manera “robusta”, aunque aclaró que no se trata de una renegociación integral del acuerdo, como ocurrió durante el primer mandato de Trump, sino de un mecanismo ya contemplado en el propio tratado.
Las declaraciones de Carney se produjeron luego de que, durante el fin de semana, Trump amenazara con imponer un arancel del 100% a las importaciones provenientes de Canadá si el país avanzaba en un acuerdo comercial con China. No obstante, el primer ministro canadiense reiteró que su gobierno no tiene interés en negociar un acuerdo comercial integral con Beijing.
En este contexto, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, informó que Carney sostuvo una conversación telefónica con Trump el lunes. Posteriormente, Bessent declaró a Fox News que el primer ministro canadiense se había “retractado de manera muy agresiva” de algunos comentarios realizados en el Foro Económico Mundial de Davos. Hasta el momento, un portavoz de Carney no confirmó ni negó los detalles de dicha llamada.
Por su parte, Dominic LeBlanc, ministro canadiense responsable del comercio con Estados Unidos, informó que sostuvo una conversación con el representante comercial estadounidense, Jamieson Greer, en la que dejó claro que Canadá mantiene únicamente negociaciones limitadas con China, enfocadas en sectores específicos de la economía.
LeBlanc subrayó que las conversaciones previstas con Estados Unidos corresponden exclusivamente a la revisión del T-MEC y no a una renegociación completa. “No es como hace seis años. Esto es una revisión. Estaba incorporado en el acuerdo”, puntualizó el funcionario canadiense.
En materia de comercio internacional, Canadá replicó en 2024 las medidas adoptadas por Estados Unidos al imponer aranceles del 100% a los vehículos eléctricos chinos y del 25% al acero y aluminio. En respuesta, China aplicó impuestos a productos canadienses como el aceite y la harina de canola, además de carne de cerdo y mariscos.
Sin embargo, este mes Carney anunció un ajuste en la política comercial canadiense tras una visita a Beijing, al reducir el arancel a los vehículos eléctricos chinos a cambio de menores impuestos a productos canadienses. El primer ministro indicó que esta nueva asociación permitirá la importación controlada de vehículos eléctricos a precios accesibles y fomentará inversiones chinas en la industria automotriz canadiense.
Carney también se ha posicionado como una de las voces más críticas frente a la política exterior de Trump, particularmente tras los comentarios del presidente estadounidense sobre la soberanía de Canadá y su insistencia en una posible anexión. En el Foro de Davos, el primer ministro canadiense llamó a las potencias medianas a actuar de forma coordinada para contrarrestar presiones unilaterales.
Las tensiones se intensificaron luego de que Trump difundiera en redes sociales una imagen alterada que mostraba un mapa de Estados Unidos incluyendo a Canadá, Venezuela, Groenlandia y Cuba como parte de su territorio, lo que generó reacciones adversas tanto en Ottawa como en otros aliados internacionales.