Bomberos informaron que los incendios residenciales representan más del 80% de las emergencias, principalmente por manejo inadecuado de gas y acumulación de basura.

El H. Cuerpo de Bomberos informó que los incendios residenciales concentran más del 80 por ciento de las emergencias atendidas recientemente, de acuerdo con estadísticas presentadas por la coordinadora de Planeación, Zayra Terán, en conjunto con el subdirector de Bomberos, Carlos Martínez.
Durante la exposición de datos, las autoridades detallaron que se han atendido 139 casos de incendios residenciales, de los cuales la gran mayoría se originaron en inmuebles, tapias y acumulaciones de basura, factores que incrementan el riesgo de propagación del fuego.
Asimismo, se registraron 120 incendios de pasto, 107 incendios de basura, 30 incendios vehiculares y 11 incendios industriales, lo que refleja la diversidad de emergencias que enfrenta el cuerpo de bomberos de manera constante.
En cuanto a incidentes relacionados con gas, se reportaron seis explosiones por acumulación, además de tres casos no clasificados, los cuales dejaron un saldo de cinco personas lesionadas y cuatro personas intoxicadas. Estos hechos resaltan la importancia de reforzar las medidas preventivas, particularmente durante la temporada invernal, cuando el uso de combustibles en los hogares suele incrementarse.
Zayra Terán, también responsable de la División de Reducción de Riesgos, señaló que una parte considerable de estos incidentes está relacionada con el manejo inadecuado de cilindros de gas dentro de las viviendas, por lo que exhortó a la ciudadanía a extremar precauciones.
Advirtió que no es recomendable mantener cilindros de combustible en el interior de los domicilios, ya que pueden presentar fugas en válvulas o bases sin ser detectadas, lo que provoca acumulaciones de gas y eleva el riesgo de explosiones.
Finalmente, las autoridades de Bomberos hicieron un llamado a la población para evitar el almacenamiento de combustibles como gas, petróleo o gasóleo dentro de las viviendas, recomendando mantenerlos en áreas exteriores o debidamente ventiladas, con el objetivo de reducir riesgos y proteger la integridad de las familias.