Cuba agradeció a Sheinbaum el envío de petróleo y el respaldo político, pero lamentó que no recibe combustible desde diciembre debido a presiones de Estados Unidos.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, expresó agradecimiento a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, así como al partido Morena y a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), por el apoyo brindado a la isla caribeña, incluido el envío de petróleo, en medio de la profunda crisis energética que atraviesa el país.
Durante una intervención televisada ante medios oficiales y algunos internacionales, Díaz-Canel resaltó que Sheinbaum ha mostrado respaldo a Cuba en diversas ocasiones, destacando su posición expresada incluso en sus conferencias matutinas. Mencionó además a otros países que han proporcionado ayuda humanitaria, como Rusia, China y Venezuela, aunque enfatizó la importancia del gesto de México.
No obstante, el mandatario cubano admitió que Cuba no ha recibido combustible del exterior desde diciembre de 2025, situación que atribuyó a las presiones ejercidas por el gobierno de Estados Unidos para cortar los suministros energéticos a la isla. Díaz-Canel calificó la postura de Washington como una política agresiva que busca “asfixiar” al país y advirtió que esta falta de combustible tendrá consecuencias graves para sectores clave como el transporte, la producción de alimentos, los servicios públicos y el turismo.
En su mensaje, el presidente cubano afirmó que el llamado bloqueo energético está afectando de manera amplia la vida cotidiana y la economía de la isla, aunque aseguró que el país está implementando medidas de emergencia para enfrentar la situación. Reiteró que Cuba está realizando “todas las gestiones” para volver a recibir combustible o abasto de energía en el país, pese a las dificultades derivadas de las sanciones internacionales y las amenazas de aranceles o penalizaciones a países que suministren petróleo a Cuba.
Díaz-Canel también apeló a la resistencia del pueblo cubano frente a estas circunstancias, señalando la necesidad de esfuerzo colectivo para superar los retos actuales. Asimismo, condenó la postura de Estados Unidos, a la que calificó de agresiva y “criminal” hacia un país más pequeño, y reafirmó la disposición de Cuba a mantener el diálogo con otras naciones para aliviar la crisis.
El contexto de esta declaración se da en medio de un agravamiento de la escasez de combustible en Cuba, que ha derivado en apagones prolongados, afectaciones al transporte público y la operación de servicios esenciales, así como en llamados internacionales de atención sobre el riesgo humanitario que enfrenta el país si no recibe insumos energéticos de manera oportuna.