Ecuador, con apoyo de inteligencia de Estados Unidos, bombardeó un campamento del grupo Comandos de la Frontera en Sucumbíos, marcando el inicio de operaciones militares conjuntas contra el narcoterrorismo.

El Gobierno de Ecuador, bajo la administración del presidente Daniel Noboa, ejecutó una operación militar de alto impacto contra el grupo criminal «Comandos de la Frontera» en la provincia petrolera de Sucumbíos, cerca de la frontera con Colombia. Según informó el Ministerio de Defensa, la acción consistió en un bombardeo estratégico a un campamento utilizado para el entrenamiento y descanso de aproximadamente 50 integrantes de dicha organización. Esta intervención destaca por el uso de inteligencia y apoyo logístico proporcionado por el Comando Sur de los Estados Unidos (Southcom).
Este operativo representa la primera acción bélica de gran escala tras el anuncio formal de colaboración militar entre Quito y Washington el pasado 3 de marzo. La alianza busca enfrentar a las organizaciones que han sido designadas oficialmente como «terroristas» por el gobierno ecuatoriano. Cabe destacar que a Comandos de la Frontera se le atribuye la responsabilidad del asesinato de 11 soldados ecuatorianos en mayo pasado, evento considerado el mayor desastre militar del país en décadas recientes.
Alianza estratégica y contexto regional
La ofensiva se produce en un marco de cooperación internacional reforzada, coincidiendo con la participación de Daniel Noboa en la cumbre «Escudo de las Américas» en Florida. El Comando Sur de los Estados Unidos confirmó que las medidas conjuntas tienen como objetivo neutralizar a los grupos «narcoterroristas» que desestabilizan la seguridad del hemisferio. El general Francis L. Donovan, comandante de Southcom, se reunió previamente con Noboa para coordinar los esfuerzos tácticos necesarios para enfrentar al crimen organizado transnacional.
Las autoridades ecuatorianas no han revelado cifras oficiales sobre posibles víctimas tras el bombardeo, sin embargo, enfatizaron que el campamento quedó inoperativo. Este tipo de incursiones aéreas, similares a las tácticas utilizadas en México contra objetivos de alto perfil como «El Mencho», sugieren un cambio en la doctrina de seguridad de Ecuador, pasando de la contención policial a la confrontación militar directa con el respaldo de la tecnología y el armamento estadounidense.