El alcalde Marco Bonilla envió una iniciativa para reformar el Reglamento de Construcciones de Chihuahua, exigiendo materiales térmicos en nuevas obras para reducir el calor y el gasto energético.

El Gobierno Municipal de Chihuahua, encabezado por el alcalde Marco Antonio Bonilla Mendoza, ha dado un paso significativo hacia la modernización urbana con el envío de una iniciativa de reforma al Reglamento de Construcciones y Normas Técnicas del municipio. El objetivo central de esta propuesta es garantizar que las futuras edificaciones en la capital cuenten con características térmicas que mitiguen las altas temperaturas y, consecuentemente, disminuyan el elevado consumo de energía eléctrica derivado del uso de sistemas de aire acondicionado y refrigeración.
La reforma se enfoca específicamente en la fracción VI del artículo 190 del citado reglamento. El cambio fundamental consiste en la incorporación explícita de la NOM-020-ENER-2011, una normativa federal que dicta los lineamientos de eficiencia energética para la envolvente de las viviendas. Con esta integración, el municipio busca que «las nuevas construcciones utilicen materiales y diseños que limiten la ganancia de calor en los inmuebles», estableciendo un estándar técnico obligatorio que anteriormente no se aplicaba con el mismo rigor a nivel local.
Estándares técnicos y sostenibilidad urbana
La propuesta técnica es precisa en cuanto a los niveles de eficiencia requeridos. La modificación estipula que las viviendas y edificios «no deberán superar un coeficiente de pérdidas de energía de 2 watts por metro cúbico de volumen habitable por cada grado Kelvin de diferencia de temperatura entre el interior y el exterior». Este parámetro técnico obliga a los desarrolladores y constructores a replantear no solo los materiales de construcción, sino también la ingeniería climática de los proyectos para asegurar un ambiente interno más estable.
Para el caso de las edificaciones de uso no residencial, la iniciativa contempla una regulación aún más robusta, pues deberán cumplir simultáneamente con la NOM-008-ENER-2001 y la NOM-020-ENER-2011. Estas normativas federales consideran factores críticos de diseño que van más allá de los materiales, tales como «la orientación de las edificaciones, el tipo de materiales y el diseño de la envolvente del edificio», con la finalidad de optimizar el desempeño energético global del inmueble desde su concepción.
Impacto en la economía familiar
Más allá de los aspectos técnicos, la administración municipal subraya que esta reforma tiene una visión social y ambiental. Al promover edificaciones más eficientes, el municipio busca «impulsar edificaciones más eficientes, reducir costos de energía para las familias y avanzar hacia un modelo urbano más sostenible». En una ciudad con climas extremos como Chihuahua, la capacidad térmica de una vivienda se traduce directamente en un ahorro económico para los ciudadanos, al tiempo que reduce la huella de carbono de la mancha urbana. De ser aprobada por la Secretaría del Ayuntamiento, esta reforma marcará un nuevo estándar para el crecimiento de la ciudad.