El peso mexicano registró una depreciación del 0.22 por ciento frente al dólar este 26 de marzo, situándose en 17.80 unidades a la espera de la decisión del Banco de México.

La moneda mexicana inició la jornada de este jueves 26 de marzo con una ligera pérdida de terreno frente al dólar estadounidense, reflejando la cautela de los inversionistas a escasos minutos de que el Banco de México haga pública su nueva decisión de política monetaria. El tipo de cambio se posicionó en las 17.80 unidades por billete verde, lo que representa una depreciación del 0.22 por ciento, equivalente a un retroceso de 4 centavos en comparación con el cierre de la sesión previa del miércoles. En el ámbito bancario, instituciones como Banamex reportaron la venta del dólar en 18.26 pesos, mientras que el precio de compra se mantuvo en los 18.22 pesos por unidad.
Existe una notable división entre los analistas respecto al rumbo que tomará la Junta de Gobierno del banco central. De acuerdo con una encuesta realizada por Bloomberg a 31 economistas, 16 de ellos consideran que el referencial se mantendrá sin cambios en un nivel de 7 por ciento, mientras que los 15 restantes anticipan un recorte de 25 puntos base. Esta indecisión en los mercados se ve alimentada por factores externos e internos, tales como el conflicto bélico en Medio Oriente, que ha presionado al alza los precios internacionales del petróleo, y el reciente repunte inflacionario detectado durante la primera quincena de marzo en el territorio nacional.
Analistas de mercados, como Felipe Mendoza de EBC Financial Group, sugieren que el comportamiento de la paridad peso-dólar dependerá estrictamente del tono que emplee el Banxico en su comunicado oficial y de su evaluación del balance de riesgos. Se estima que, si la autoridad financiera reconoce la desaceleración económica sin comprometer su mandato de control de precios, el peso podría estabilizarse cerca de las 17.70 unidades, aprovechando el diferencial de tasas que aún favorece las estrategias de inversión en moneda local.
A nivel global, el peso mexicano no es la única divisa que enfrenta presiones. En la sesión de este jueves, otras monedas también mostraron retrocesos importantes frente al dólar, destacando el dólar australiano con una caída del 0.69 por ciento, seguido por la corona checa y el zloty polaco. Mientras tanto, en el mercado de renta fija, el rendimiento del bono a 10 años en Estados Unidos se ubicó en 4.36 por ciento, mientras que su homólogo mexicano se mantuvo firme en un nivel de 9.45 por ciento, cifras que continúan siendo determinantes para el flujo de capitales hacia el país.