Kanye West y Peso Pluma estrenaron Last Breath, una colaboración de Bully que incluye homenajes al Chapulín Colorado, la lucha libre mexicana y varios íconos de la cultura popular.

Kanye West y Peso Pluma estrenaron Last Breath, una colaboración que rápidamente llamó la atención no solo por reunir a dos figuras de alcance internacional, sino también por la fuerte carga de referencias a la cultura mexicana dentro del nuevo universo visual y musical de Bully, el más reciente proyecto de Ye.
El lanzamiento ha generado conversación en redes sociales y medios especializados debido a los múltiples guiños a símbolos populares de México, entre ellos la lucha libre y el icónico Chapulín Colorado, elementos que forman parte tanto de la promoción del álbum como del videoclip del tema.
Dentro de esta propuesta, Kanye West apostó por una estética centrada en el imaginario del pancracio mexicano. En materiales promocionales y presentaciones vinculadas al estreno, aparecieron referencias visuales a figuras como El Santo, Blue Panther, El Matemático, El Elegido y El Rayo de Jalisco, leyendas que forman parte de la memoria colectiva de la lucha libre nacional.
La canción Last Breath destaca además por la participación de Peso Pluma, quien vuelve a colaborar con Ye y aporta una presencia marcada por el estilo que lo ha llevado a posicionarse como una de las figuras mexicanas más influyentes de la música actual. El tema mezcla versos en español e inglés, al tiempo que explora una atmósfera emocional ligada al desamor y la vulnerabilidad.
Uno de los elementos que más llamó la atención del videoclip fue la aparición del chipote chillón, el famoso martillo rojo del Chapulín Colorado, personaje creado por Roberto Gómez Bolaños “Chespirito”. En una de las escenas, este objeto aparece como parte del enfrentamiento dentro de un ring, reforzando la intención de conectar la narrativa del video con referencias profundamente reconocibles para el público mexicano.
La producción también incluye otros guiños visuales y culturales que amplían el homenaje más allá de la música, convirtiendo a Last Breath en una pieza que mezcla cultura pop global con símbolos tradicionales de México. Esto ha sido interpretado por muchos seguidores como un reconocimiento al peso cultural del país dentro del entretenimiento contemporáneo.
Con este lanzamiento, Kanye West y Peso Pluma no solo vuelven a cruzar caminos en la música, sino que también colocan a la cultura mexicana como una parte central del discurso visual y artístico de uno de los estrenos más comentados del momento.
