Filtraciones recientes en la red social Weibo indican que el iPhone 18 Pro contará con una Dynamic Island notablemente más pequeña, reduciendo su ancho de 20.76 mm a solo 13.49 mm para ofrecer una experiencia visual más inmersiva.

A pesar de que el lanzamiento oficial de la nueva generación de Apple todavía se encuentra a meses de distancia, las filtraciones provenientes de la cadena de suministro han comenzado a revelar detalles cruciales sobre el diseño del próximo iPhone 18 Pro. Según información compartida por filtradores de renombre en la plataforma Weibo, la compañía de Cupertino planea realizar una modificación estructural en la parte superior de la pantalla para ofrecer una estética mucho más limpia y menos intrusiva. El cambio principal se centra en la «Dynamic Island», el elemento que aloja los sensores de Face ID y la cámara TrueDepth, cuya superficie se reduciría drásticamente en comparación con los modelos actuales.
Las especificaciones técnicas filtradas sugieren un avance importante en la miniaturización de los componentes biométricos. Mientras que el recorte frontal del iPhone 17 Pro mantiene un ancho aproximado de 20.76 mm, el diseño del iPhone 18 Pro se reduciría a unos 13.49 mm. Esta disminución de casi el 35 por ciento en el tamaño de la isla permitiría que el panel OLED ofrezca una sensación de mayor amplitud, acercando a Apple al objetivo de una pantalla «todo cristal» sin sacrificar la seguridad del reconocimiento facial que caracteriza a su ecosistema. Las imágenes de los protectores de pantalla fabricados para este modelo confirman que la reducción se concentra especialmente en el lateral izquierdo, donde se sitúan los emisores y receptores del sistema Face ID.
En cuanto al calendario de lanzamientos, los analistas prevén que los modelos de gama alta, el iPhone 18 Pro y el iPhone 18 Pro Max, sean presentados en septiembre de este año. Por otro lado, existe la posibilidad de que las versiones estándar, como el iPhone 18 y el rumoreado iPhone Air 2, sufran un ligero retraso hasta marzo de 2026. Esta estrategia permitiría a Apple posicionar su nueva tecnología de sensores compactos primero en sus dispositivos premium, para posteriormente estandarizarla en el resto de su catálogo en futuras actualizaciones.
La relevancia de esta filtración radica en que los fabricantes de accesorios, como los protectores de cristal templado, suelen recibir las dimensiones exactas de los dispositivos con mucha antelación para preparar su producción masiva. Por ello, este cambio en las dimensiones de la isla dinámica se considera una de las modificaciones de diseño más sólidas y esperadas para la próxima generación. De confirmarse, Apple daría su paso más significativo en la evolución del frontal del iPhone desde la introducción de la muesca o «notch» en 2017, apostando por una experiencia de usuario donde el hardware desaparece gradualmente en favor del contenido visual.