Sheinbaum busca reducir aún más el precio del diésel mediante acuerdos con gasolineros y estímulos fiscales para evitar impactos en la inflación y la economía familiar.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, anunció que su administración continuará con las negociaciones para reducir aún más el precio del diésel, con el objetivo de evitar afectaciones en la economía de las familias y contener presiones inflacionarias.
Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que ya se alcanzó un primer acuerdo con gasolineros, pero se buscará concretar un segundo convenio que permita disminuir todavía más el costo por litro de este combustible. “Queremos disminuir todavía más el precio del diésel. Ya hubo un primer acuerdo y vamos por un segundo acuerdo”, expresó.
Actualmente, el precio del diésel ronda los 28.23 pesos por litro, luego de haber alcanzado niveles cercanos a los 30 pesos. Sin embargo, el Gobierno federal considera que este monto aún es elevado, por lo que mantiene diálogo con el sector gasolinero para lograr una reducción adicional mediante acuerdos voluntarios.
La jefa del Ejecutivo Federal reconoció que el contexto internacional es adverso debido al conflicto bélico en Irán, lo que ha provocado una volatilidad extrema en los precios del crudo. Sin embargo, enfatizó que gracias a la intervención del Gobierno a través de estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), se ha evitado un «gasolinazo» mayor. Sheinbaum reveló que, de no aplicarse estos apoyos económicos, el litro de diésel ya estaría costando cerca de 35 pesos en las estaciones de servicio, una cifra que impactaría drásticamente en los costos de transporte de mercancías y, por ende, en la inflación de la canasta básica.
En cuanto a la estrategia de subsidios, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) incrementó el estímulo fiscal para el diésel durante este periodo de Semana Santa, elevándolo del 61.80% al 70.28%. Esta medida busca que la cuota que paga el consumidor final se mantenga en niveles manejables. Por otro lado, la presidenta descartó aplicar una política similar para la gasolina Premium, argumentando que este combustible cuenta con un sustituto directo en la Magna, por lo que la prioridad del gasto público debe enfocarse en los energéticos que mueven la producción y el transporte masivo del país.
Finalmente, la mandataria calificó como insuficiente el tope sugerido por algunos gasolineros de 28.50 pesos, insistiendo en que «todavía es muy alto». Durante el resto de la semana, las mesas de trabajo entre funcionarios federales y representantes del sector hidrocarburos continuarán para definir el monto final del litro de diésel. Con estas acciones, el Gobierno de México busca dar certidumbre a las familias durante las vacaciones de abril y asegurar que el costo de la energía no se convierta en un lastre para el crecimiento económico nacional en el segundo trimestre de 2026.