La misión Artemis II de la NASA realiza un histórico sobrevuelo lunar con astronautas a bordo, marcando el regreso humano al entorno de la Luna tras más de 50 años.
La Artemis II, desarrollada por la NASA, llevó a cabo un sobrevuelo histórico alrededor de la Luna, en un evento que marca el regreso de misiones tripuladas al entorno lunar después de más de cinco décadas.
La nave Orión, con cuatro astronautas a bordo, ingresó en la órbita de influencia lunar para realizar un recorrido cercano, incluyendo el paso por la cara oculta del satélite natural. Esta maniobra representa una fase clave dentro de la misión, ya que permite evaluar sistemas de navegación, comunicación y desempeño en condiciones de espacio profundo.

Durante el sobrevuelo, la tripulación experimentó un periodo de incomunicación de aproximadamente 40 minutos, un fenómeno previsto debido a la falta de cobertura directa con la Tierra al cruzar por la cara oculta de la Luna. Esta situación forma parte del perfil técnico de la misión y es considerada normal dentro de este tipo de operaciones.
El equipo de astronautas está integrado por Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen, quienes alcanzaron una distancia superior a los 400 mil kilómetros de la Tierra, superando el récord histórico establecido durante la misión Apollo 13.
Además de su relevancia técnica, la misión destaca por su carácter inclusivo, al incluir a la primera mujer y a la primera persona de color en participar en un viaje tripulado de estas características hacia la Luna.
A lo largo del trayecto, los astronautas han captado imágenes inéditas de la superficie lunar, especialmente de zonas poco exploradas de la cara oculta, así como vistas de la Tierra desde el espacio profundo, lo que aporta información valiosa para futuras investigaciones.
Tras completar esta etapa, la nave realizará una maniobra de asistencia gravitacional que le permitirá emprender el regreso hacia la Tierra. Se prevé que la cápsula americe en el océano Pacífico en los próximos días, concluyendo así una fase crucial del programa.
La Artemis II forma parte de un plan más amplio que busca establecer una presencia humana sostenida en la Luna, además de sentar las bases tecnológicas y operativas para futuras misiones tripuladas con destino a Marte.
Este avance representa un paso significativo en la exploración espacial contemporánea, consolidando el regreso de la humanidad a misiones tripuladas más allá de la órbita terrestre baja.