Estados Unidos reporta la captura de casi 100 integrantes del crimen organizado, incluidos 26 líderes mexicanos, en una ofensiva que refuerza la cooperación bilateral y presión contra cárteles.

El gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, informó sobre la detención de cerca de 100 integrantes de organizaciones criminales consideradas como terroristas, entre ellos 26 líderes vinculados a cárteles mexicanos.
De acuerdo con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, estas acciones forman parte de un “arresto histórico” que busca debilitar redes del narcotráfico con operaciones a nivel internacional.
Entre los grupos afectados destacan miembros del Cártel de Sinaloa, Cártel Jalisco Nueva Generación, La Nueva Familia Michoacana y el Cártel del Noreste. También se reportaron capturas relacionadas con organizaciones como la Mara Salvatrucha y el Tren de Aragua.
Esta estrategia responde a la decisión de clasificar a varios cárteles como organizaciones terroristas, lo que permite ampliar herramientas legales y operativas para su persecución.
En paralelo, la cooperación con México ha sido clave. Durante 2025, autoridades mexicanas realizaron entregas de más de 50 criminales requeridos por la justicia estadounidense, incluyendo un grupo de 26 personas vinculadas al narcotráfico .
Entre los perfiles entregados se encuentran figuras de alto nivel dentro de las estructuras criminales, acusadas de tráfico de drogas, lavado de dinero y violencia organizada, lo que ha reforzado la estrategia conjunta entre ambos países.
El endurecimiento de estas acciones se da en un contexto de presión internacional para frenar el tráfico de drogas, especialmente de fentanilo, y debilitar las operaciones transnacionales de los cárteles.
No obstante, especialistas advierten que estos golpes podrían provocar reacomodos internos en las organizaciones criminales, generando disputas por el control de territorios y rutas de tráfico.