Irán cerró el estrecho de Ormuz y disparó contra embarcaciones, elevando la tensión internacional por el bloqueo con Estados Unidos.

Irán volvió a cerrar el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes del mundo para el comercio energético, en medio de un aumento en la tensión con Estados Unidos. La medida fue anunciada por la Guardia Revolucionaria iraní, que condicionó la reapertura al levantamiento del bloqueo que Washington mantiene sobre puertos del país.
La autoridad militar iraní advirtió que ninguna embarcación debe desplazarse hacia la zona, señalando que cualquier intento de aproximación será interpretado como una acción en favor de sus adversarios. Esta postura marca un endurecimiento en la estrategia de presión en la región del Golfo Pérsico.
De acuerdo con reportes de la Agencia de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido, se registraron incidentes armados en la zona. Dos lanchas cañoneras iraníes abrieron fuego contra un petrolero, mientras que un proyectil impactó contra un buque portacontenedores, lo que incrementó la preocupación sobre la seguridad de la navegación.
El incidente también provocó reacciones diplomáticas. El Ministerio de Exteriores de India convocó al embajador iraní tras el ataque a embarcaciones con bandera de ese país, calificando el hecho como grave, especialmente luego de que previamente se había permitido el paso de buques con destino a territorio indio.
El cierre del estrecho de Ormuz tiene implicaciones globales debido a su papel estratégico en el tránsito de petróleo y mercancías. La situación mantiene en alerta a la comunidad internacional ante posibles afectaciones al comercio y al suministro energético.