Un atentado con artefacto explosivo atribuido a disidencias de las FARC en el municipio de Cajibío, Cauca, dejó al menos 14 civiles muertos y 38 heridos, entre ellos cinco menores de edad, en uno de los ataques más letales en Colombia en los últimos años.

Un atentado con explosivo sacudió el sábado al departamento del Cauca, al suroeste de Colombia, dejando un saldo de al menos 14 personas muertas y 38 heridas, entre ellas cinco menores de edad. Todas las víctimas eran civiles, lo que convierte al ataque en uno de los episodios más letales contra la población en esa región del país sudamericano en los últimos años.
El ataque ocurrió en un tramo de la carretera conocido como El Túnel, en el municipio de Cajibío. Según el Ejército colombiano, integrantes de la columna Jaime Martínez, perteneciente a las disidencias de las antiguas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, lanzaron el artefacto explosivo que cayó sobre un autobús y otros vehículos que circulaban por esa vía en ese momento.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, confirmó las cifras de víctimas y denunció que el atentado en Cajibío no fue el único. También se reportaron ataques en los municipios de El Tambo, Caloto, Popayán, Guachené, Mercaderes y Miranda, lo que apunta a una acción coordinada de grupos armados en distintos puntos del departamento.
El presidente colombiano, Gustavo Petro, reaccionó con dureza ante los hechos y calificó a los responsables como «terroristas, fascistas y narcotraficantes», dejando claro que el gobierno no tolerará este tipo de ataques contra la población civil. La respuesta de las autoridades y el seguimiento a los responsables se mantiene activo en la región.