La diputada federal Manque Granados acusó a Morena de crear un «botón de emergencia» en la Constitución para anular cualquier elección donde el voto ciudadano no les favorezca.

La diputada federal por el estado de Chihuahua, María Angélica «Manque» Granados Trespalacios, lanzó una dura crítica desde la tribuna de la Cámara de Diputados en contra del bloque mayoritario de Morena, tras la aprobación de la reforma que adiciona una nueva causal de nulidad al artículo 41 constitucional. La legisladora chihuahuense denunció lo que calificó como un «desprecio altanero» del partido oficialista hacia la entidad norteña, argumentando que la modificación legal es en realidad un mecanismo tramposo para revertir la voluntad popular en cualquier elección futura de carácter local o federal.
Durante su intervención en el marco del debate parlamentario, la diputada del Grupo Parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN) sostuvo que, ante el fracaso político de Morena para consolidar su simpatía en Chihuahua, la estructura oficialista busca blindarse legalmente. Granados Trespalacios advirtió que la ambigüedad deliberada sobre el término de «intervención extranjera» servirá como una excusa para que instituciones afines al gobierno federal invaliden los comicios de forma arbitraria. «La modificación que pretenden incluir en la Constitución es un botón de emergencia para anular la voluntad popular una vez que las y los mexicanos decidan sacarlos del poder», afirmó tajantemente.
La congresista capitalina fue incisiva al señalar el absurdo alcance que posee la redacción aprobada del dictamen, asegurando que la ciudadanía no debería sorprenderse si el día de mañana, en una estratagema judicial, el oficialismo decide responsabilizar a organismos internacionales como la Organización de las Naciones Unidas (ONU) o incluso al Papa con tal de desconocer y salvarse de una derrota legítima en las urnas.
Asimismo, Manque Granados ligó esta reforma con una campaña sistemática de persecución política dirigida en contra de la gobernadora constitucional de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván. Indicó que el constante asedio federal responde al hecho de que la administración estatal ha entregado resultados concretos en el desmantelamiento de infraestructura del narcotráfico. «Les duele a los morenistas ver que en Chihuahua no nos manda nadie», externó, reiterando su respaldo absoluto al mando del Ejecutivo local con la consigna «Yo con Maru y todos con Maru».
Finalmente, la diputada federal chihuahuense contrastó que el verdadero peligro de intervención en una elección democrática dentro del territorio nacional no proviene de agentes externos, sino de la infiltración activa del crimen organizado. Sentenció que existen evidencias de colusión de grupos delictivos en campañas y estructuras vinculadas al partido en el poder en diversas regiones del país —citando el caso de Sinaloa—, por lo que defendió que la cooperación de Chihuahua con las Fuerzas Armadas y con agencias de seguridad norteamericanas se ha dado estrictamente bajo los marcos legales para pacificar la región de la sierra y la frontera.