En el arranque de las negociaciones del T-MEC, el gobierno de Donald Trump busca exigir que las maquiladoras mexicanas paguen salarios de 16 dólares por hora a sus trabajadores.

Las mesas de negociación para la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) han comenzado con un alto nivel de exigencia por parte de la delegación estadounidense. El presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, advirtió que el equipo del mandatario Donald Trump empujará de manera firme una propuesta para que las empresas exportadoras y maquiladoras establecidas en territorio mexicano paguen salarios mínimos de 16 dólares por hora a un porcentaje considerable de su plantilla laboral.
Esta solicitud de la Casa Blanca busca nivelar los costos de producción entre las dos naciones para mitigar lo que consideran una ventaja competitiva desleal basada en la mano de obra económica de México. Al tipo de cambio registrado en este mes de mayo de 2026, la propuesta equivale aproximadamente a 277 pesos por hora, lo que representaría un ingreso superior a los 2,200 pesos diarios por una jornada laboral estándar de ocho horas para los obreros técnicos del sector manufacturero nacional.
Sectores clave y viabilidad operativa
Durante una entrevista concedida a medios nacionales, el líder del sector empresarial anticipó que las rondas bilaterales mantendrán «posturas muy rudas» debido al enfoque proteccionista de la administración de Trump. Sin embargo, precisó que el impacto económico de esta medida regulatoria diferirá drásticamente según la rama industrial:
- Sector Automotriz: De acuerdo con los análisis preliminares de las cámaras comerciales, las armadoras de vehículos pesados y de autopartes no registrarían mayores contratiempos para asimilar estos salarios, debido a que las reglas de origen vigentes desde la firma inicial del tratado ya contemplaban un Valor de Contenido Laboral con tabuladores similares para ciertas áreas de ensamble de alta especialización.
- Sector Manufacturero General: El verdadero reto técnico y operativo se concentraría en las industrias de componentes electrónicos, textiles y de ensamble básico, donde los márgenes de ganancia operativa son más estrechos. El sector patronal mexicano se encuentra a la expectativa de conocer las letras chiquitas de la petición estadounidense para determinar qué porcentaje específico de la fuerza laboral total de cada planta se vería sujeto a esta estricta reconversión de sueldos.
Los representantes de la iniciativa privada en México señalaron que mantendrán un esquema de acompañamiento permanente a las delegaciones de la Secretaría de Economía y la Secretaría del Trabajo de nuestro país, buscando salvaguardar la competitividad de las cadenas de suministro regionales y evitar que una imposición salarial desmedida provoque una fuga masiva de inversiones o recortes de personal en las principales zonas fronterizas y hubs manufactureros del norte de la república.